Las detenciones de varias personas por su presunta participación en las agresiones a hinchas de la selección española el día de la final del Mundial están evidenciando las divisiones en el mundo de la izquierda abertzale.
Los arrestos han soliviantado a algunos colectivos de dicha ideología. Los grupos GKS, Aske y Jardun, entre otros, han realizado diversas protestas contra la actuación de la Policía Nacional y en "solidaridad" con los detenidos.
Se trata de grupos con una ideología de izquierdas y abertzale que discrepan de las posiciones de EH Bildu. De hecho, el colectivo juvenil Ernai, afín a Sortu, partido central de la formación que dirige Arnaldo Otegi, no ha participado en estas protestas contra las detenciones.
Tampoco estos días Bildu se ha manifestado contra las actuaciones policiales. El partido de Otegi sí rechazó -aunque no condenó, en su tradición- las diversas agresiones a aficionados a la selección española.
Apoyo a la selección vasca
Sortu, Bildu y su grupo de jóvenes afines, Ernai, han dejado claro que no apoyaban a España en el Mundial porque abogan por la oficialidad de la selección vasca. Incluso sus dirigentes participaron el día de la final en algunas marchas a favor de esa oficialidad, pero después han marcado distancias tanto de las agresiones como de los colectivos más radicales que sí están criticando los arrestos de los presuntos implicados.
Cada uno con sus matices, GKS, Aske, Jardun -estos dos últimos íntimamente unidos- y algunos otros colectivos, como los ultras de algunos clubes de fútbol vascos, están mostrando su apoyo a los detenidos y sus críticas a la Policía Nacional tanto en varias concentraciones públicas como en las redes sociales.
Batalla de competencias
Esta división en el mundo abertzale queda clara mientras que el Gobierno vasco se queja de la actuación de la Policía Nacional pero por una supuesta invasión de competencias a la Ertzaintza, que conduce sus propias investigaciones sobre las agresiones de la final del Mundial.
