Este domingo, 13 de septiembre, se celebra en Donostia/San Sebastián la última jornada de las regatas de la Bandera de la Concha. Una cita obligatoria para los amantes del remo que, como suele ocurrir, sirve para que grupos juveniles abertzales reivindiquen otras cuestiones que nada tienen que ver con el deporte.
Ernai, el colectivo juvenil afín a Sortu, matriz de EH Bildu, se manifestará ese día a las 13:00 horas en el Boulevard donostiarra "contra el fascismo" que a su juicio viene "con banderas españolas en las manos".
A la misma hora, en el mismo sitio, el grupo Aske, que critica abiertamente a Bildu por su estrategia política y que cuenta con el respaldo de otros grupos juveniles, celebrará una manifestación a favor de la excarcelación de los presos de ETA.
La primera de las marchas está apoyada por un centenar de agentes culturales y sociales, entre los que se encuentran el músico Fermin Muguruza, la actriz Itziar Ituño o el grupo musical Neomak, como ya contó este diario.
Con esta manifestación, que tendrá lugar bajo el lema "Irabaztera Euskal Herria. Faxismoari ez!" ("A ganar Euskal Herria. ¡No al fascismo!"), las juventudes de Bildu pretenden "aumentar la conciencia nacional y luchar por el futuro de nuestro pueblo".
Según la particular visión de Ernai, "en Euskal Herria los fascistas vienen con banderas españolas en las manos, en nuestro caso fascismo y españolismo son dos cuestiones inseparables".
La protesta de Aske, que cuenta con menos apoyos, se celebrará bajo el lema "Presoak kalera. Amnistia osoa" ("los presos a casa, amnistía total"), que es una vieja consigna que se repetía siempre en las marchas de la izquierda abertzale. Los convocantes también reclaman una "Euskal Herria independiente y socialista".
Estas movilizaciones se enmarcan en la dura pugna que libran Ernai y otros grupos como GKS por lograr la hegemonía entre los jóvenes abertzales.
Todos estos colectivos juveniles coinciden en su rechazo absoluto a España y su defensa a ultranza del independentismo, si bien GKS además se autodefine como comunista.
Ernai es afín a Bildu y coincide en toda su estrategia con la formación de Arnaldo Otegi. GKS hace más hincapié en su lucha anticapalista. Ambos grupos mantienen un fuerte pulso por atraer a más jóvenes a sus filas.
Por otro lado, siglas como Jarki, Jardun o Aske representan la ortodoxia más radical de la izquierda abertzale, con una defensa de la memoria de los 'gudaris' de ETA y críticas a Bildu por su supuesta moderación.
