Pistola táser Pexels
La muerte por disparos en Hondarribia reabre el debate sobre el uso de las pistolas táser
Los sindicatos policiales reclaman dotar de ellas a los agentes como "herramienta situada entre la defensa y el uso del arma de fuego"
Más información: Euskadi encamina su inversión en Seguridad hacia nuevos máximos en 2027
La muerte de un hombre por disparos de la Policía Local al amenazar a un ertzaina con un cuchillo ha vuelto a reabrir el debate del uso de pistolas táser.
Sindicatos como Esan han recordado que, desde 2021, lleva reclamando la implantación de pistolas táser y que, en 2024, presentó un "estudio específico" para extender su uso a la Ertzaintza.
"Los hechos de Hondarribia obligan a preguntarse por qué aquellas propuestas no se desarrollaron", señala el sindicato policial.
Pese a la reiterada petición al departamento de Seguridad y muchos ayuntamientos vascos, la Ertzaintza y la Policía Local no disponen de pistolas táser, una herramienta que Esan considera "necesaria".
"El estudio planteaba la necesidad de dotar a Ertzaintza y Policía Locales de una herramienta que permitiera afrontar determinadas situaciones violentas manteniendo distancia, protegiendo al agente y reduciendo la necesidad de recurrir a medios potencialmente más lesivos", indica.
Suceso en Hondarribia EFE
Alternativa al arma de fuego
Aunque afirma que disponer de táser "no afirma necesariamente que se hubiera evitado esta muerte", el sindicato tiene claro que "cuantas más herramientas adecuadas tenga un agente, más alternativas tendrá antes de verse obligado a utilizar un arma de fuego".
Por ello, tras este suceso, vuelven a reclamar pistolas táser, así como formación específica, protocolos claros y las necesarias garantías de utilización".
"Los agentes pueden tener apenas unos segundos para resolver una situación extrema. Las instituciones han tenido años para anticiparse", sentencia.
En la misma línea se pronuncia Erne, otro de los sindicatos policiales de la Ertzaintza, que pide dotar a los agentes de táser "como herramienta situada entre la defensa y el uso del arma de fuego".
"Evitaríamos situaciones que no tienen marcha atrás", asegura.
Responsabilidad institucional
El propio alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, ha hablado de "fracaso institucional" y ha afirmado que la situación podría haberse evitado "con una actuación previa más eficaz".
Erne, de hecho, ha exigido la dimisión de Enparan al considerar que quien ostenta la máxima responsabilidad política del Ayuntamiento de Hondarribia "no puede limitarse a lamentar la situación que él mismo reconoce que las instituciones percibían como evitable".
Por su parte, el departamento de Seguridad defiende que los agentes implicados "actuaron según su entender y según lo que su formación y preparación les indica que deben hacer".
El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha remarcado que que "la raza de la víctima y su origen extranjero no guardan relación alguna con la actuación de los agentes".