Vista panorámica del hermoso pueblo a 1 hora de Bilbao.

Vista panorámica del hermoso pueblo a 1 hora de Bilbao. Ayuntamiento de Campezo

Rutas de Euskadi

El pueblo a 1 hora de Bilbao con la muralla más bonita: declarada Monumento Nacional y con casas que se elevan 12 metros

Este asombroso de la montaña alavesa cuenta con una muralla que se erigió tras la fundación de la villa en el año 1182.

Más información: El rincón que puedes recorrer a pie y que cambia de provincia: un sorprendente templo barroco del siglo XVIII en plena naturaleza.

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Algunos de los pueblos más hermosos los guarda Euskadi, Comunidad Autónoma ideal para descubrir la unicidad y una historia especialmente sorprendente. El País Vasco sorprende entre sus montañas, costa y paisajes, pues alberga los pueblos más bellos del territorio con gran patrimonio cultural que enamoran cada año a los turistas.

Sus empedradas calles, gastronomía y tradiciones convierten cada uno de sus rincones en una experiencia única. Muchos de estos sobresalen por mantener su esencia histórica y ofrecer los entornos más asombrosos del norte. En esta ocasión, la revista cultural de National Geographic se ha fijado en un conjunto muy asombroso de la montaña alavesa, como el pueblo de Antoñana, villa a una hora de Bilbao y con una muralla que se erigió tras la fundación de la villa en el año 1182.

Según expone la revista en su artículo El pueblo de 150 habitantes donde las casas forman la muralla más bella del País Vasco, surgió debido a la necesidad de crear un bastión defensivo en tierras que se encontraban en "disputa entre Navarra y Castilla". La fortificación de la localidad hacía uso del río Ega como "foso infranqueable" en su cara oeste.

Un rincón espectacular

Tal y como destaca el Ayuntamiento de Campezo, la villa de Antoñana, asentada sobre un montículo y antiguo fuerte cerca del río Ega, es un enclave medieval amurallado considerado Monumento Nacional de Euskadi.

La villa se encuentra atravesada por tres calles principales que permiten disfrutar de atractivas casas blasonadas con escudos de armas en sus fachadas. Sus calles se comunican gracias a pasadizos cubiertos de madera, cantones y calles bastante estrechas. En estas sobresalen la casa-torre de los Hurtado de Mendoza, Condes de Orgaz y la casa palacio de los Elorza del siglo XVI.

Una de sus curiosidades es que todavía conserva la puerta medieval ubicada al sur y en su puerta de acceso al casco antiguo podemos observar la iglesia dedicada a San Vicente Mártir, así como un frontón de pelota en pleno centro de la localidad.

Cerca de la muralla nos topamos con el monumento a la abeja y un parque recreativo para los amantes de la naturaleza con mesas y asadores. Sin embargo, la localidad tiene mucho más con lo que sorprender a los más curiosos y es su hermoso bosque con tejos centenarios de enormes dimensiones, hayas, robles y encinas al que se llega siguiendo la senda del Agín camino al monte Soila.

Próximo a este nos podemos topar con la regadera del Aguaqué, donde las presas crean llamativos saltos de agua. Además, sobre el río Ega aún se conserva un molino harinero del año 1617 y diferentes puentes que cruzan los ríos Berrón y Sabando. Destacan el Puente del Parador, Puente Alto o del Salzinal (1762) y Puente Laya (1829).