El actor Antonio Banderas. REUTERS
El refugio de Antonio Banderas en una ciudad de 190.000 vecinos: edificios señoriales y un palacio del siglo XIX
Una villa que, envuelta en su verde natural, traslada a los turistas a una época pasada mediante sus callejuelas, plazas, puentes y sus edificios de la Belle Époque.
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Euskadi es un territorio capaz de enamorar a todos, incluso a grandes personalidades como el actor Antonio Banderas. Su fusión de asombrosos paisajes, una gastronomía de calidad reconocida a nivel internacional y una identidad cultural arraigada convierte el norte verde en un atractivo para aquellos que buscan diversión en la naturaleza.
Desde la costa hasta sus montañas de interior y pasando por las ciudades llenas de historia y modernidad, Euskadi es capaz de ofrecer todo tipo de experiencias. No es de extrañar que cada año cientos de visitantes y rostros conocidos se queden enamorados de su encanto y belleza.
El rincón que enamoró a Banderas
Banderas es uno de los rostros más conocidos del Festival del Cine de San Sebastián, uno de los mayores festivales del séptimo arte en todo el mundo que acoge a grandes estrellas de Hollywood internacionales, así como personalidades nacionales.
Este se organiza en la ciudad de San Sebastián cada año, por lo que no es de extrañar que, tras descubrir sus entresijos, la capital guipuzcoana se haya ganado el corazón del actor español.
Mundialmente como la ciudad del cine, San Sebastián se erige frente al Cantábrico como una de las ciudades más llamativas y atractivas del territorio vasco. Una villa que, envuelta en su verde natural, traslada a los turistas a una época pasada mediante sus callejuelas, plazas, puentes y sus edificios de la Belle Époque, como el Teatro Victoria Eugenia, el Balneario de La Perla o el Hotel Maria Cristina.
Entre tantos edificios también asoma una belleza natural asombrosa, como su playa de La Conche, que recibe a miles de visitantes al año. Un arenal que invita a un baño y a un paseo tranquilo por sus orillas.
Como apunta la web oficial de turismo del Gobierno Vasco, Turismo Euskadi, la elegancia de su bahía, "enmarcada por el monte Igueldo y la isla de Santa Clara, es mundialmente reconocida".
Además, la capital guipuzcoana cuenta con otras dos maravillas: la playa de Zurriola, donde se puede iniciar un agradable paseo y enamora a los surfistas. En pleno paseo se puede rodear el monte Urgull por el Paseo Nuevo y cruzar la bahía finalizando el trayecto en la playa de Ondarreta, donde espera el popular Peine del Viento, obra de Eduardo Chillida y Peña Gantxegi.
No se puede describir esta ciudad tampoco dejando de lado la gastronomía, parte fundamental de su esencia. Donostia, catedral del pintxo y capital mundial de la gastronomía, guarda decenas de manjares culinarios, obras de arte en miniatura que todos encontrarán en las barras de la Parte Vieja, donde cada rincón es un tesoro.