Poco efecto han tenido las declaraciones del director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos, en las que este martes pidió calma antes de criticar la cinta "No me llames Ternera" por parte de quienes, sin haberla visto, denuncian que sirve para "blanquear" la historia de ETA y del exdirigente de la banda terrorista, José Antonio Urrutikoetxea, conocido como Josu Ternera.

En concreto, este miércoles, durante el curso de verano de la UPV/EHU "Mitos que duran. Cómo se legitima el terrorismo", dos víctimas de ETA, Ana Aizpiri y Francisco Javier Sáenz, ambos familiares directos de dos personas asesinadas por la organización terrorista en los años ochenta, han denunciado que esta entrevista, dirigida y presentada por el periodista Jordi Évole, es parte de "una campaña propagandística de reconstrucción" de la biografía de Ternera, "cargando las tintas en su última época".

Como recoge la Agencia EFE, Aizpiri, cuyo hermano Sebastián fue asesinado en 1988 a pocos metros del restaurante que regentaba en Eibar; y Sáenz, cuyo padre murió a manos de ETA en 1985 cuando este trabajaba como jefe de porteros de la fábrica Michelin en Lasarte en 1985, han estado acompañados por el director del Memorial de las Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, y el director del Instituto Valentín Foronda, Antonio Rivera, las entidades organizadoras.

"Capo de capos"

Ana Aizpiri, una de las firmantes del manifiesto que pide que no se proyecte el documental en el próximo Festival Internacional de Cine de San Sebastián, ha mostrado su interés en conocer "cómo se ha gestado esa entrevista" y "quién ha acudido a quién", y ha aseverado que "se puede entrevistar" a Josu Ternera, pero "otra cosa es que le den esa plataforma a un fugitivo de la Justicia" que ha sido "capo de capos" de la organización terrorista.

Cartel en apoyo al terrorista de ETA, Josu Ternera / Europa Press

"No digo que no haya que entrevistarle, pero no hacerlo en un espacio que es la mayor plataforma cultural del cine español", ha denunciado, tras lo que ha asegurado que cuando Urrutikoetxea "ve que se tiene que sentar ante un tribunal" para defenderse de "delitos gravísimos, huye y permanece huido". Además, ha enfatizado en que la proyección del documental, como ciudadana le "sabe a cuerno quemado", informa EFE. 

En esta misma línea se ha expresado Javier Sáenz, para quien "en el fondo" de esta entrevista existe "un interés en lavar la imagen" del exdirigente de ETA y ponerlo "como un héroe".

Así, Sáenz ha equiparado el documental de Évole a la "campaña institucional nacionalista" que se hizo con la película 'Maixabel' que fue "un puro blanqueamiento". "Ese fue un paso y todo sigue el camino del blanqueamiento total y punto".