Heraclio Alfaro en una de sus avionetas/Aeroclub de Vitoria

Heraclio Alfaro en una de sus avionetas/Aeroclub de Vitoria

Sociedad

Heraclio Alfaro, pionero de la aviación mundial, y su avioneta aterrizan en un bar de Vitoria

La exposición Altitud de miras acerca al visitante la figura de este piloto vitoriano que construyó el primer avión español que se mantuvo en vuelo

12 noviembre, 2023 05:00

La historia de Heraclio Alfaro Fournier no es una historia cualquiera. Este vitoriano es para muchos el “ingeniero aeronáutico más notable que Vitoria haya dado al mundo”; para otros tantos, su vida pasa desapercibida pese a ser pionero de la aviación mundial y constructor del primer avión que se mantuvo en vuelo, allá por 1914.

Nacido en Vitoria en 1893, Alfaro representa la historia de la aviación en Euskadi. Con solo 16 años experimentó su primer contacto con ese mundo, experiencia que pareció gustarle pues con 18 años recién cumplidos consiguió examinarse y convertirse en uno de los pilotos más jóvenes del mundo de la Federación Aeronáutica Internacional. 

Fue en 1913 cuando comenzó a dar clases en la escuela de aviación de Vitoria, fundada por el francés Leonce Garnier, y cuando comenzó a construir su avión, el primero del mundo con cola horizontal negativa. Solo un año después, y ante la atenta mirada de más de 25.000 personas, realizó el vuelo de Alfaro 2, uno de los primeros aviones construidos en el país. Heraclio Alfaro solo tenía 20 años.

Madrid, Barcelona, Estados Unidos… Fueron algunas de las localizaciones en las que Alfaro desarrolló su carrera como ingeniero y piloto, no sería hasta el 17 de agosto de 1955 cuando este vitoriano volvió a pisar su ciudad natal. No lo hizo solo, y es que con él llegó una avioneta muy especial, una Auster Mark. Un aparato construido con madera, metal y tela que traía en sus alas un mensaje de libertad. Pues esta había sido construida para participar con la RAF -Real Fuerza Aerea de Reino Unido- en tareas de observación, contribuyendo así desde el aire a la liberación de Europa del régimen nazi y a la posterior finalización de la Segunda Guerra Mundial. 

Ala expuesta en el bar Warhol de Vitoria/CV

Ala expuesta en el bar Warhol de Vitoria/CV

Acercar al público la figura del piloto en su ciudad natal

130 años después del nacimiento de este pionero en aviación, la avioneta con la que regresó a Vitoria aterriza en uno de los bares de esta ciudad, el bar Warhol, que acoge una exposición, Altitud de miras, que pretende acercar al visitante la figura de este vasco para muchos todavía desconocida. 

Colgada con tensores en el techo y ocupando por completo el espacio de este bar, descansa el ala de esta avioneta construida por ingenieros británicos, retrotrayendo al visitante, gracias a múltiples fotografías que recorren la vida de Heraclio Alfaro, a los años 40. “Nuestro objetivo era conseguir un impacto y múltiples discursos a partir de un objeto. Se nos ocurrió que meter un ala en un bar era algo impactante”, explica Pedro Gorospe, miembro y portavoz de Kultur Buru, el grupo creativo encargado de esta exposición. “Este avión no lo construyó él, pero lo voló él. Pensábamos que qué mejor punto de arranque para acercar la vida de Heraclio Alfaro, más conocido en el resto del mundo que en su propia ciudad natal, que traer el ala de este avión que participó con un mensaje de libertad en la Segunda Guerra Mundial”, detalla. 

Avioneta Auster Mark V/Aeroclub de Vitoria

Avioneta Auster Mark V/Aeroclub de Vitoria

Un puente entre dos épocas

trasladada a este contexto se convierte en una metáfora de sí misma. Deja de ser ala para ser una representación de la misma, una obra de arte que a su vez simboliza un último viaje imaginario”, confiesa el pintor y también portavoz del grupo Javier Hernández . Y es que en este viaje ficticio el ala, que ronda los 80 kilos, acaba “empotrada en un contexto que no es el suyo y propone con eso una viaje en el tiempo al pasado. Concretamente 100 años atrás, a una época donde la razón, la ciencia y la búsqueda de la verdad conformaban una utopía, en la que el saber iba a llevar a la humanidad a un mundo mejor”. 

Así, consigue servir de puente entre dos épocas: “La actual, la posmodernidad, y la pasada, la modernidad, entre las que el espectador viaja y, finalmente, vuelve al desencanto actual”, concluye. La exposición que consigue ir más allá de la mera decoración de un local hostelero y acerca a los vitorianos la vida de este importante piloto, desconocida para muchos, estará en el Warhol, ubicado en la calle Francia, hasta el próximo 15 de enero.