Bacalao seco en una pescadería. Platos Ricos
Ignacio Redondo, pescadero, sobre el dinero que desembolsa una familia en Navidad en su pescadería: "Entre 80 euros y..."
Los lunes, martes y miércoles venden menos, pero cuando se acerca el viernes y el sábado, trabajan a tope, sobre todo en Navidad.
Más información: Gaizka Fernández, mayorista, sobre el pescado que más vende en Navidad: "Aproximadamente 1.000 kilos diarios".
La Navidad, un momento del año marcado por las comidas y cenas eternas, ha supuesto un gran desembolso económico. Los vascos se han dejado 605 euros de media, un 3% más que el año pasado cuando el presupuesto fue de 588 euros. Lo confirma el estudio más reciente del Observatorio Cetelem. Donde más han gastado ha sido en moda, juguetes, perfumes, libros, complementos y calzado.
A ello se le añade que las infinitas comidas y cenas también suponen un gran desembolso. Lo demuestra Ignacio Redondo, pescadero en la emblemática pescadería bilbaína Gregorio Martín, en la calle Artekale número 22 del Casco Viejo.
Un gran desembolso económico
Los lunes, martes y miércoles venden menos, pero cuando se acerca el viernes y el sábado, trabajan a tope, sobre todo en Navidad. "En Nochevieja, el volumen de ventas aumenta el doble, mientras que en una semana normal, en un día se venden 40-50 kilos de pescado", expresa Redondo a CRÓNICA VASCA.
Las familias vascas, que priorizan el bacalao en sus comidas, no dejan de acudir: una familia vasca se puede dejar "entre 80 y 100 euros" en este momento del año. Gregorio Martín no se cansa de vender de los mejores bacalaos de la capital vizcaína. Con espina o sin espina, todos gustan y del establecimiento no dejan de salir lomos.
El kilo de los primeros tiene un precio de 19,50 euros o 23,50 euros, mientras que el precio de los segundos se sitúa en 27, 29 o 30 euros. "El más vendido es el de sin espina", confirma el pescadero. "Aunque ha estado un poco escaso, de momento no ha habido problemas de suministro".
Erigido en la década de los 30 y especialistas en bacalao y legumbres, este ultramarinos sigue más vivo que nunca. Un comercio de los de toda la vida al que todavía acuden los nacidos en el antiguo Bilbao, pero también nuevos clientes sorprendidos por sus enormes bacaladas que presiden la tienda.
Un lugar rodeado de estanterías y básculas antiguas y que no ha dejado de enamorar gracias a su calidad y a las legumbres a granel, vinos y conservas.