El youtuber británico, Steve Marsh. Steve Marsh vía YouTube
Un turista británico, sobre la sorpresa que se llevó al visitar Bilbao: "Es peor de lo que pensaba, pero..."
Bilbao se ha adaptado a los nuevos tiempos sin perder su identidad y belleza que la caracteriza, algo que enamora a los turistas.
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Todo el que visita Bilbao se acaba enamorando. La ciudad guarda un encanto único que se diferencia del resto de ciudades del norte del Estado. Su capacidad para fusionar la innovación con la tradición y la reconversión de la arquitectura industrial en espacios culturales es sorprendente.
Bilbao se ha adaptado a los nuevos tiempos sin perder su identidad y belleza que la caracteriza. Un equilibrio que se nota en la vida diaria, ya que se mantiene como una ciudad cómoda, en la que se puede caminar y muy fácil visitar, y repleta de barrios con carácter propio.
La ciudad enamora a todos, incluso a los extranjeros. Ejemplo de ello es el youtuber británico Steve Marsh, que acaba de publicar un vídeo en YouTube en el que se muestra encantado con la capital vizcaína. Sin embargo, hay cosas que no le gustan tanto y no ha dudado en exponerlo, como su subida al Puente de Bizkaia, que le ha dado vértigo. "Dios mío, es peor de lo que pensaba, pero las vistas son increíbles. Podría hacer un vídeo entero solo del puente", expresa en su vídeo.
Una ciudad que enamora
Steve Marsh visitó Bilbao hace unas semanas. Entró a Bizkaia en ferry y la primera impresión no le cautivó. Una vez en la ciudad bilbaína, su pensamiento cambió: esta le encantó. De hecho, no deja de repetir durante todo el recorrido que muestra en su vídeo de YouTube que podría ser su "nueva ciudad favorita".
El youtuber se baja en Abando, en la estación, donde se sorprende con la fachada de la estación de Indalecio Prieto. "Es preciosa", expresa. Primero desayuna y se sorprende con lo que se pide, ya que la gastronomía forma parte de la cultura vasca: "Vimos cómo exprimían esas naranjas... La comida de la estación es increíble, todo está muy fresco".
Marsh decide comenzar su aventura en la localidad vizcaína de Portugalete para visitar el Puente Bizkaia o Puente Colgante, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. "Es una belleza… creo que es más grande de lo que esperaba", apunta al llegar. No duda en señalar algo que le llama la atención: el poder cruzar por la pasarela que hay arriba o por un transbordador.
El británico decide pasar al otro lado de la ría por la pasarela, pero admite que le da vértigo. "Dios mío, es peor de lo que pensaba, pero las vistas son increíbles. Podría hacer un vídeo entero solo del puente".
Una vez visitado el puente, su siguiente parada es San Mamés, en Bilbao, donde visita un estadio sorprendente por su forma. Pese a que Marsh es más fan de los campos de toda la vida, no duda en reconocer que la cultura del fútbol vasca tiene su encanto: "El fútbol aquí es una cosa de comunidad, a otro nivel... Tenemos que venir a un partido".
Steve tampoco se pierde uno de los edificios más importantes para todo turista y que cambió la ciudad: el Guggenheim. Aunque se sincera exponiendo que no es fan del arte moderno, admite que la construcción le resulta "muy impresionante". Sin embargo, el museo no es lo que embellece la villa para él: "Bilbao estaría bien incluso sin él".
Continúa por el Casco Viejo, donde coincide con terrazas y la Plaza Nueva, eternos comercios y mercados. En estos pudo degustar los clásicos e inolvidables pintxos. "Bilbao es una ciudad grande, pero tiene un aire de pueblo". Tampoco deja atrás el Parque de Etxebarria o incluso el famoso Teatro Arriaga. La ciudad, sin duda, dejó al británico con muy buen sabor de boca, ya que para él, lo tiene todo.