Ramón Larramendi, español que vive desde hace 40 años en Groenlandia. Ramón Larramendi vía X
Ramón Larramendi, español que vive desde hace 40 años en Groenlandia: "Cuando empiezas con invadir, la gente se enfada mucho"
El explorador acaba de compartir para el programa 'Más Vale Tarde' cómo están viviendo los vecinos ante las amenazas de Trump.
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Ante las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de anexar Groenlandia al país norteamericano por motivos de seguridad, según ha explicado, la población groenlandesa vive con miedo. Entre los vecinos se encuentra el explorador Ramón Larramendi, español que lleva 40 años viviendo en el territorio deseado del mandatario estadounidense.
Larramendi lleva gran parte de su vida viviendo en Groenlandia y es ahora cuando ha compartido para el programa Más Vale Tarde de La Sexta cómo están viviendo los vecinos groenlandeses. "Lo sorprendente de toda esta historia es que antes del comienzo de esta saga Groenlandia era bastante proamericano", ha comenzado.
El futuro del mundo, en juego
Algunos groenlandeses, según ha explicado Larramendi, ya querían salirse de Dinamarca y ser independientes. "De hecho, la posibilidad de incorporar Groenlandia a Estados Unidos como estado libre asociado gestionado con un poco de mano izquierda, era una opción absolutamente posible al empezar", ha apuntado. Aunque las amenazas del presidente estadounidense han cambiado el panorama.
"Claro, cuando empiezas siete veces que te quieren invadir... pues lo mismo la gente se enfada y mucho y ha conseguido cambiar totalmente la opinión pública, que, por un lado, estaba en un proceso de descolonización. Hay como mucho resentimiento hacia Dinamarca y ganas de librarse de ellos. Tenía una posición muy positiva sobre Estados Unidos antes de todo esto. Es la realidad", ha añadido el explorador.
Estos días se han podido ver protestas en las calles de Groenlandia y de Dinamarca bajo lemas como 'yankees idos a casa' o 'Groenlandia no está en venta'. Se palpa mucho enfado en el ambiente, no solo por la invasión que busca Trump, sino por las burlas. Como subraya Larramendi, a los vecinos también les ha enfadado que Trump se riera de que la isla cuente con equipos de trineos llevados por perros.
"El intento de violación ha llevado a la seducción totalmente a lo opuesto, mientras que, bajo mi punto de vista, había una oportunidad buena por toda la situación interna del país. Por un lado, está todo el resentimiento histórico con Dinamarca, la relación es compleja y difícil. EE. UU. se venía, pero ahora también hay una relación compleja y un rechazo", ha explicado.
Poder descontrolado
Desde que secuestró al presidente venezolano, Nicolás Maduro, a inicios de enero e intenta hacerse con Venezuela, Trump no se ha cortado en mostrar su interés en varios países o territorios. Desde México y Cuba hasta Colombia y Groenlandia.
Este último territorio, que forma parte de Dinamarca desde 1953 y cuenta con poco más de 55.000 habitantes, ha llamado la atención en los últimos años. El interés en este reside en su ubicación estratégica y en sus recursos naturales, tierras raras (grupo de 17 elementos químicos imprescindibles para la producción de vehículos eléctricos, teléfonos...), el hierro y el uranio, fáciles de explotar a raíz del deshielo que sufre la isla por el calentamiento global. Asimismo, cuenta con grandes reservas de petróleo y de gas.
Ahora, el presidente estadounidense quiere hacerse con Groenlandia por cuestiones de seguridad. Como aseguró Trump a principios de 2026 a bordo del Air Force One, Estados Unidos "necesita" la isla desde el "punto de vista de seguridad nacional" y más adelante señaló que en la isla hay barcos chinos y rusos.
Estados Unidos lleva detrás de Groenlandia desde hace años. Ya contempló la compra de la isla en el año 1867 cuando se hizo con Alaska. Tampoco es la primera vez que Trump muestra interés en ella: lo hizo en 2019 durante su primera presidencia, que reavivó el debate. Tras el nombramiento de Ken Howery como embajador norteamericano de Dinamarca en 2024, se ha vuelto a poner encima de la mesa.
La Unión Europea se ha mostrado tajante ante Trump, después de que el presidente confirmara recientemente que impondrá aranceles a aquellos países que se opongan a su plan de hacerse con Groenlandia. Los ocho países europeos en el punto de mira han emitido una nota en la que exponen que las amenazas "socavan las relaciones transatlánticas y entrañan el riesgo de una peligrosa espiral descendente".
Mientras que Finlandia, Alemania, Dinamarca, Francia, Noruega, Suecia, Reino Unido y Países Bajos muestran su compromiso por fortalecer la seguridad en el Ártico, la nueva amenaza de Trump ha dejado en la cuerda floja el pacto comercial al que llegaron Washington y Bruselas el pasado verano.
El pasado mes de julio se acordaron las bases de la relación comercial entre la UE y EE. UU. para frenar la escalada arancelaria. En aquel momento se fijó un tope del 15% a los gravámenes estadounidenses sobre las exportaciones de Europa. Ahora, el Parlamento Europeo valora la idea de congelar su aprobación.