Israel bombardea Irán. El País
Inés, la niña vasca en Catar que quiere el fin de la guerra: "Me voy a Estados Unidos a pedir que terminen las bombas"
La madre de Inés explica a EFE que, al igual que sucedió en junio, la zona vuelva "rápido a la normalidad".
Más información: El Gobierno vasco refuerza la atención a sus ciudadanos en Oriente Medio tras los ataques coordinados a Irán.
Después de la captura del líder venezolano, Maduro; de querer hacerse con Groenlandia y de poner el foco en México, Colombia y Cuba, Estados Unidos lo ha vuelto a hacer. Sin autorización del Congreso estadounidense y sin la notificación formal a las Cámaras, ha bombardeado Irán junto con Israel, asesinando al ayatolá Alí Jameneí, líder supremo iraní, y a 555 civiles inocentes hasta ahora, como informa la Media Luna Roja de Irán.
La respuesta al asesinato de Jamenei ha desencadenado una oleada de misiles y drones contra objetivos en Israel y contra aeropuertos, hoteles, centros urbanos y otras infraestructuras de los Estados árabes del golfo Pérsico que cuentan con bases militares estadounidenses, como Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí, Omán, Jordania, Irak y Catar, (además de Chipre, miembro de la Unión Europea), donde se hallan varias familias españolas. Entre ellas se encuentra la familia de Inés, una niña vizcaína natural de Getxo, que reside en el país catarí.
Del miedo a la acción
Tras la situación de alarma en Catar por los bombardeos de EE. UU. e Israel a Irán y la respuesta de este último, Inés se dedica a viajar con su cohete de cartón para conseguir que termine la guerra. Se lo ha contado a la periodista de EFE, Sandra Fernández, en llamada por WhatsApp y desde el sótano de su casa en Doha. Es en este lugar donde viven buena parte de los internacionales, quienes se encuentran pendientes de las comunicaciones de sus embajadas.
Tras el desayuno del sábado pasado, Inés quería ir a la playa con su hermano y sus padres. Sin embargo, el día quedó atravesado por una preocupante noticia: los móviles de los padres empezaron a sonar y a recibir mensajes que advertían que permanecieran en casa, con puertas y ventanas cerradas y, especialmente, en pisos inferiores. Por el cielo cataría asomaron los primeros misiles iraníes, en venganza por el ataque de EE. UU. e Israel.
Para hacer más ameno ese momento tenso, la familia bajó al sótano siguiendo las recomendaciones institucionales. Inés decidió pasar a la acción con su vestido de Frozen puesto. Fue en ese momento cuando se introdujo en su cohete de cartón realizado con la caja de un frigorífico y comunicó a la familia que se iba a Estados Unidos a "pedir que terminen las bombas". La pequeña confía en que la guerra en Oriente Medio llegue rápido a su fin para poder salir a jugar con sus amigas.
Amigas que, en estos momentos, como decenas de niños palestinos, son testigos de la crueldad que supone una guerra. La familia llevaba un día entero escuchando el ruido de los impactos derivados de la interceptación de los misiles y drones por parte de las defensas aéreas cataríes. La madre de Inés explica a EFE que, al igual que sucedió en junio, la zona vuelva "rápido a la normalidad".
El espacio aéreo de Catar permanece cerrado por el momento. Tal y como ha informado la cuenta oficial de la aerolínea Qatar Airways, esta continúa con la suspensión temporal de sus vuelos, en vista "de la persistencia del cierre del espacio aéreo del Estado de Qatar".
La familia lo vive todo con un poco de calma con el paso de los días. "Los niños han dormido como cualquier otro día", aunque los padres siguen pendientes de los mensajes que desde las embajadas les envían a los teléfonos. "Siguen las recomendaciones de que nos mantengamos en casa, pero esta mañana ya se ven algunas personas cortando el césped y organizando barbacoas en sus jardines, con cierta tranquilidad", expresó la madre.