El nuevo bar de Vitoria, Diskreto.

El nuevo bar de Vitoria, Diskreto. El Correo Álava vía Instagram

Sociedad

Ya es oficial: reabre el mítico bar de Euskadi tras varios meses cerrado y con una amplia oferta

El bar ubicado en Vitoria abre con una nueva identidad, pero mantiene la decoración del antiguo inquilino.

Más información: Karlos Arguiñano (77), chef: "Los mejillones no se abren con agua; se necesita 75 ml de Txakoli y se añaden al litro de caldo para paella".

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Vitoria-Gasteiz está de celebración con la reapertura de un mítico bar que cerró en 2025. Se trata de la antigua cafetería Salburua de la calle Fueros número 21, que ha abierto sus puertas bajo el nombre de Diskreto y con una identidad nueva este lunes.

Esta vez, el establecimiento abre la persiana con una amplia oferta y un planteamiento distinto, que será atender a la clientela desde primera hora de la mañana y mantener la actividad durante buena parte de la jornada. El nuevo bar todavía mantiene la decoración de su antiguo inquilino, pero la estética interior es totalmente diferente.

Reapertura esperada

Situado en una calle con gran afluencia de personas, Diskreto pretende ofrecer desayunos desde primera hora y continuar hasta el 'poteo', como hacía Salburua. De esta manera, su arranque girará en torno a los desayunos, pero la propuesta se centrará también en el vermú del mediodía, en el tardeo o 'poteo' y en el movimiento de barra. Una manera estratégica de captar clientes desde que empieza a salir el sol. Esta es una de sus obras maestras.

Juan Carlos Arana, dueño del local, explica para CRÓNICA VASCA que tuvo la necesdad de dar un cambio radical: "Estaba muy obsoleto el bar, está es una calle con mucho paso y hoy en día tienes que darle un poco a todo para poder trabajar medianamente normal".

Asegura que el tardeo solo será un día, sabado a la tarde. "Nosotros vamos a intentarlo, pero ya veremos, el propio negocio te va marcando por dónde tienes que ir", expresa.

Su idea es arriesgada porque en Diskreto no existirá el famoso y muy querido pintxopote, pero se lo ha pensado bien. "Yo soy un detractor del pintxopote, lo he hecho y lo hago en algún otro local, pero no es una cosa que me guste, lo hacen en otras muchas ciudades del Estado y te ponen una tapa que te cobran, si el negocio nos dice que tenemos que hacer pintxopote, lo haremos, pero en principio no".

Con todo, los dueños apuestan por un enfoque que busca mantener el flujo de clientes y al que han tenido que adaptarse cada vez más establecimientos para atender las demandas en un contexto marcado por la inmediatez y la competencia. Por este mismo motivo, los negocios cada vez incorporan más estrategias orientadas a optimizar tiempos de servicio y a la captación de clientes y añadir más canales con los que comunicarse con la clientela. Una manera de conseguir rentabilidad sin perder calidad.

El local pone su foco en una carta que no será al uso y repleta de pintxos especiales que se distinguen de los tradicionales, pero sin dejar de lado estos últimos. Todo para cautivar y sorprender a la clientela. "Nos gustaría hacer una barra mañana y tarde, reposición y, poco a poco y en función de lo que los cocineros puedan defender, se irá incorporando algo, pero prefiero ir despacio y que lo que hagamos hacerlo bien, queremos hacer un poco de todo y que esté bien", subraya.

No van a renunciar a los pintxos clásicos, muy queridos por los vascos. De esta manera, Diskreto busca el equilibrio entre la tradición y la modernidad, apostando por una identidad propia. Además, el nuevo inquilino de la calle Fueros no introduce algo nuevo con respecto a otros locales que gestiona Juan Carlos con sus socios Ángel María Alcón y Marcial, Klandestino, Kanaia y Kirika.

"Es sota, caballo y rey, hacerlo bien, horario, calidad y servicio...y tampoco vamos a descubrir nada, llevamos 35 años en esto, hemos pasado por todas las fases y ahora nos hemos tenido que reciclar y pasar más al horario de día", confiesa Juan Carlos.