Imagen de archivo de dos trenes de Renfe.
El Gobierno confirma el descarrilamiento de un tren con mercancías peligrosas en Irún
El caso, que casi pasó inadvertido en su día, ya se investiga en los tribunales como un posible delito de daños
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El Gobierno de Pedro Sánchez confirmaba hace unos días de forma oficial, con casi dos meses de retraso, del descarrilamiento, en la estación guipuzcoana de Irún, de un tren que transportaba mercancías peligrosas.
El suceso se produjo el pasado 6 de febrero. Algunos medios dijeron que era un bulo. Ahora el Ejecutivo reconoce, en una contestación oficial remitida a varios diputados de Vox, que la noche de ese día, “se recibió un aviso de descarrilamiento de un tren con vagones de mercancías peligrosas” en las vías de Irún.
El accidente ocurrió pocas semanas después del accidente ferroviario de Adamuz (18 de enero), en Córdoba, en el que fallecieron 46 personas, y coincidió también con la crisis de seguridad en la red de Rodalies de Cataluña. En definitiva, en un contexto en el que la seguridad ferroviaria estaba en la agenda informativa de todos los medios de comunicación nacionales.
El Gobierno nacional explica ahora que, a raíz del aviso en Irún, se activó “inmediatamente” el protocolo de seguridad. “El descarrilamiento se produce con la salida de uno de los bogies de los vagones de cola, siempre manteniendo estos la verticalidad, no generando mayores consecuencias”, explica el Ejecutivo.
“No se suprimió tren alguno y los operadores de circulación trabajaron para disminuir los retrasos al mínimo”. La respuesta aclara que se procedió a retirar el tren relacionado con la incidencia para que el personal de mantenimiento reparara los daños producidos en vía, “restableciendo la normalidad de la circulación a primera hora del sábado” (al día siguiente).
Lo que en un principio se notificó como una incidencia técnica común en un convoy de mercancías está siendo investigado actualmente por el Juzgado de Instancia número 4 de Irún y por la Ertzaintza bajo la premisa de un posible "delito de daños". Las diligencias quieren determinar si existió algún tipo de imprudencia o negligencia en el descarrilamiento de este tren.
La respuesta oficial y por escrito del Gobierno llega después de varias semanas en las que el PP y Vox han criticado la ausencia de información fidedigna sobre lo ocurrido en las vías de Irún.