El clan de hierro

El clan de hierro Fotogramas

Cultura

El que a hierro mata…

La inesperada grandeza del drama deportivo “El clan del hierro” muestra a unos Zac Efron y Jeremy Allen White enormes

15 marzo, 2024 05:00

Las películas ambientadas en la década de los 80 tienen un aroma especial. Se respira en ellas cierta melancolía, cierto aire de nostalgia que vaga entre lo sepia de los 70 y lo grunge de los 90, un lugar al que muchos pertenecemos con nuestro respectivo diccionario sentimental. Los dramas deportivos tienen también su aroma. Un aroma de lucha, de perseverancia, de trabajo psicológico, de lucha contra los propios demonios… Una magia que ha dado por resultado algunas películas gloriosas como El mejor Rocky o El luchador. Por eso, cuando se juntan estos dos universos que además llevan a la pantalla un caso real, la idea, a priori, no puede ser más apetecible.

El clan del hierro cuenta la historia de los hermanos Von Erich en su lucha infatigable por convertirse en campeones de lucha libre con vocación de inmortalidad. Su trabajo, su día a día, su tragedia personal, su familia deshecha, su padre despiadado, sus desgracias y triunfos, su tragedia y su epopeya, se dan cita en una película cuyo argumento, a priori, no nos llama la atención. Pero, qué maravilla de película, qué dolor y qué belleza.

Del filme sorprenden dos cosas principalmente. Una es la fuerza de sus escenas de lucha, la estética pura y dura, la oscuridad, el fulgor y las formas en el ring, cómo están fotografiados los conflictos físicos a los que se enfrentan los personajes y que tienen mucho que ver con el segundo de sus talentos, que es el conflicto interno que viven, el poder arrebatado de unos hombres extremos, llevados al límite mismo de su fuerza física y mental, que tienen una personalidad que te atrapa desde el minuto uno del filme.

Sean Durkin, director de Martha Marcy May Marlene, The nest e Inseparables, ha logrado consolidarse como un director fascinado por los rincones más desesperanzados, oscuros y secretos del alma humana. Su sensibilidad a la hora de mostrar la sensibilidad detrás del drama provoca una conmoción poderosa. Aplastante. Además, su manera extraordinaria de dirigir actores te deja sin palabras. El trabajo que realizan Zac Efron y Jeremy Allen White, hasta las orejas de anabolizantes, musculados como si estuvieran a punto de explotar, es lo menos destacable de sendos papeles donde estos actores portentosos son llevados al límite. Olvídense del actor de comedia de Disney Channel y olvídense del chef que protagoniza la cínica de The Bear, aquí sólo verán dos hermanos luchadores, llenos de tormentos y grandeza. Hace tiempo que no se ve un tándem masculino en pantalla tan poderoso como éste.

El clan del hierro es esa clase de película pequeña que se cuela en la cartelera después de la temporada de premios, de la que no se dirá gran cosa, de la que no se espera gran cosa, pero que te deja absolutamente conmovido y que te tiene pegado al asiento. Una película triste y poderosa que es capaz de dar en la línea de flotación de la sociedad americana señalando la impiedad que se cierne en torno al mundo del deporte, entendido éste como el mundo del entretenimiento y, por lo tanto, del mundo del dinero. Es una película valiente y trangresora, que se te queda agarrada por dentro. Y no te suelta.