Fotograma de 'Toy Story 5'

Fotograma de 'Toy Story 5'

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‘Toy Story 5’ pone sobre la mesa el ocio infantil actual: las pantallas

La película es una de las más esperadas de Pixar de los últimos años que redefine el concepto de villano

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La quinta entrega de una de las sagas más queridas de Disney que empezó en la década de los 90 revolucionando para siempre el cine de animación vuelve con una genialidad asombrosa.

Y es que, si en las entregas anteriores el gran temor de los juguetes era ser sustituidos por otros más sofisticados o que su dueño dejara de jugar con ellos, en el año 2026 se enfrentan al grandísimo villano de la infancia actual: las pantallas.

Bonnie, que ya tiene 8 años, se siente diferente a todos los niños de su vecindario que juegan con sus dispositivos de manera, por supuesto, exagerada. Sus padres, para ayudarla a encajar, le acabarán regalando una tablet infantil llamada Lilypad con la que llegarán un montón de problemas.

Y es que, poco después de que Bonnie dé sus primeros clics, Lily tendrá claro qué es lo mejor para la pequeña, con lo que acabará entrando en conflicto con los juguetes de siempre.

La película tiene una genialidad tras otra gracias, sobre todo, a que detrás de las cámaras se encuentra uno de los mejores directores de la casa, Andrew Stanton, responsable de las maravillosas 'Buscando a Nemo' o 'WALL-E', que se ha encargado también de escribir el guion.

Uno de los grandes aciertos del filme es que Pixar ha optado por mantener la estética nostálgica de la saga y el diseño clásico de los personajes en lugar de optar por un fotorrealismo más depurado.

En este sentido, destaca especialmente la secuencia de las “acuarelas” para representar la imaginación de Bonnie cuando juega. Y es que, en una película que subraya la entrada de la tecnología en el universo infantil, optar por el clasicismo es un acierto innegable.

Y eso que la cinta no demoniza la tecnología —habría sido una terrible incongruencia por parte de Disney y todo su universo de canales y productos digitales—, sino que explora de forma muy ingeniosa cómo conviven el juego clásico y el mundo digital.

Sin embargo, la idea ingeniosa de que sea la vaquera Jessie la líder del drama de los juguetes se nos antoja forzado, casi un tema de cuota —como casi todo lo que hace Disney— porque no deja de ser chocante que los dos grandes líderes de la saga, Woody y Buzz, sean aquí algo más secundarios.

Con todo, Jessie es un personaje adorable, carismático, valiente y temperamental que lleva la voz cantante en el cuarto de Bonnie con toda desenvoltura.

Además de la tablet Lily, la película introduce un divertido abanico de nuevos personajes de tecnología obsoleta o dispositivos electrónicos peculiares entre los que destaca Smarty Pants, un ingenioso dispositivo interactivo para aprender a ir al baño.

Con 'Toy Story 5', Pixar vuelve a demostrar que goza de una salud plena para seguir sorprendiendo al público de todo el mundo con los juguetes que creó hace más de 25 años. Porque esa es la verdadera grandeza de Toy Story… que nos recuerda a los niños que fuimos, los que somos todavía un poco.