Cruz Sánchez de Lara, escritora y vicepresidenta de El Español.
Cruz Sánchez de Lara: "Hubo mucha sangre vasca y mucho dinero vasco en la fundación de Estados Unidos"
La vicepresidenta ejecutiva de 'El Español' cuenta una historia tan vibrante como desconocida en 'Las gobernadoras'
Cruz Sánchez de Lara (Almería, 1972) dice haber encontrado y escrito "la historia de mi vida". Desde luego eso parece al escucharla hablar con una pasión inusitada y con un arsenal de datos sobre los vínculos de España, incluidos los de Euskadi, con la independencia de los Estados Unidos de América, de la que ahora se van a cumplir 250 años.
Además de ser la vicepresidenta de El Español y editora de 'Magas' y 'Lifestyle', escribe novelas con un éxito fulgurante. 'Las gobernadoras' (Espasa) es la cuarta. Se trata, por varios motivos que ella explica, de su obra más personal, más ambiciosa y más compleja.
El libro viaja hasta la Nueva Orleans de finales del siglo XVIII para contar la increíble historia de Isabel Saint-Maxent y Luis de Unzaga y Amézaga, antepasados de la autora, así como de Bernardo de Gálvez, casado con Felícitas Saint-Maxent, hermana de Isabel.
Las dos hermanas son esas gobernadoras que no aparecían en los retratos oficiales pero decidían en la sombra. Mujeres fuertes que no están en los libros de texto pero brillan a la luz de un análisis riguroso y exhaustivo de los hechos.
Esta novela, en suma, cuenta una historia tan vibrante como desconocida. Y adentrarse en sus páginas es también hacer un ejercicio de memoria histórica. De memoria sobre una historia que ha sido arrebatada a todos los españoles, pero con especial virulencia a los vascos, como queda claro en esta entrevista con Crónica Vasca.
Cruz Sánchez de Lara, escritora y vicepresidenta de El Español, señala el arbol genealógico de 'Las gobernadoras'.
Cuando uno abre este libro, lo primero que encuentra es un árbol genealógico gigante que acaba en la autora y en su pareja...
Esto tiene la gracia de encontrarle la parte vasca a Pedro J. (risas). Mi séptimo abuelo, Luis de Unzaga y Amézaga, fue el gobernador de Luisiana en la independencia de los Estados Unidos y fue el primero de su estirpe nacido en Málaga, pero era de ascendencia vasca. Toda la familia es vasca, de hecho era primo de Diego de Gardoqui.
Seguro que en el País Vasco, en la sabiduría popular, no se tiene ni la más remota conciencia de la cantidad de sangre vasca y de la cantidad de dinero vasco que hubo en la fundación de los Estados Unidos.
No, le garantizo que no se sabe.
Mi mayor tristeza del día de hoy al venir a Bilbao ha sido ver que la calle de Gardoqui es para su hermano, el cardenal, y que no haya un reconocimiento para esta maravilla de personaje.
La historia desconocida en la que se basa el libro cuenta que España no estaba preparada para poder ayudar a los colonos americanos, porque en ese periodo se estaba enfrentando al imperio británico.
Como no podíamos hacerlo porque no se debía ver que estábamos defendiendo a los insurrectos, se tuvo que hacer bajo cuerda. ¿Qué hicieron? Crearon una red de espías. Y esa red de espionaje tenía muchas facetas. Una, por ejemplo, era enviar en barcos toda la pólvora que se envió. Y otra el traslado de información.
Volvamos a su antepasado para entenderlo...
Luis de Unzaga fue el gobernador de Luisiana en la independencia de los EEUU. Además de ser mi séptimo abuelo fue uno de los protagonistas españoles de aquella época y su mujer, mi séptima abuela, Isabel de Saint-Maxent, aunque era de origen criollo se instaló en la Alameda Principal, convirtiéndose en una de las malagueñas ilustres de la época.
Pero no era solamente eso, era hermana de la esposa de Bernardo de Gálvez, de manera que la historia de España y del nacimiento de los Estados Unidos, estaban unidos por las esposas criollas de los dos representantes de la Corona Española que estaban allí en la época.
De hecho, un sector de la CIA considera su precursor a Luis de Unzaga.
¿Cómo funcionaba la red?
Era una red de informadores y de informantes para canalizar la ayuda. Y el dinero se llevaba a través de una sociedad que se llamaba José Gardoqui e Hijos. Mandaban pólvora, como te decía, también armas, alimentos, víveres, uniformes, de todo. Se hacía de una forma que realmente era contrabando, claro.
Y aquí ni idea de todo esto.
Que los vascos no reivindiquen a Gardoqui ahora, que el próximo 4 de julio es la efeméride de la independencia de Estados Unidos, no es inteligente. No lo es porque Gardoqui es patrimonio de Euskadi y es una figura interesantísima que se relacionaba con lo más granado de todo América y de toda Europa.
Hablamos de un personaje colosal y no tiene dedicada ni una calle en Bilbao. Sí la tiene su hermano, el cardenal.
Su libro se titula 'Las gobernadoras', con dos mujeres interesantísimas...
Las mujeres son mi forma de contar una historia muy compleja. Porque si aquí se cuentan solamente los hechos, este libro hubiera sido aburridísimo. Y sobre un periodo totalmente desconocido. De hecho, tuve dos intentos de tirar la toalla muy importantes mientras escribí este libro porque no encontraba suficientes fuentes.
Después de haberme documentado durante años, estudiando muchísimo, estudiando biografías, tesis doctorales, archivos, legajos antiguos, archivos de Indias... Hubo un momento, cuando quise saber de los últimos años de Felícitas de Saint-Maxent en Aranjuez, en que no encontré nada.
Como ella había caído en desgracia, era como una muerte civil. Una mujer que había sido virreina de España desapareció de todos los archivos.
Cruz Sánchez de Lara, escritora y vicepresidenta de El Español, charla con Crónica Vasca.
Ha dicho dos momentos a punto de dejarlo. ¿Cuál es el otro?
Hubo uno antes en que no era capaz de poner en pie la historia. Porque me daba miedo. Al final soy una extranjera hablando de la independencia de los Estados Unidos en el año de la efeméride.
Cuando intenté trazar una sinopsis e ir construyendo la historia, me sentí una osada porque no me veía capaz de hacer eso. Me dije que lo iba a dejar porque era una novela demasiado ambiciosa.
Si se lee la nota de la autora, se ven los recursos en los que yo he tenido que tirar de la literatura para que no hubiera huecos que cubrir, porque a mí lo que me dan miedo son los huecos.
No vengo de una familia perfecta y aunque he descubierto en ella luces y sombras, estoy orgullosa de esos orígenes y mi obligación era contar la verdad de todo lo que averigüé, de ahí que esta sea mi novela más personal
Este libro también es un ejercicio de memoria histórica.
Imagínate que yo en este ejercicio de memoria histórica no hubiera contado que en mi familia había esclavos, por ejemplo. Hay que contarlo todo porque si solamente nos quedamos con la parte lustrosa de lo que queremos contar de nuestra historia, la gente joven acaba volviéndose loca.
Hablando con Luz Gabás, que es la otra gran conocedora de esta familia porque es la inspiración de su libro 'Lejos de Luisiana', me decía que "tú eres una descendiente y tienes que decidir si cuentas solo la parte buena o cuentas toda la historia".
Pensé que hay que contarla toda porque la historia de ninguno de nosotros se puede concebir sin los periodos de sombras. Porque la vida no es plana. Y hay momentos en los que somos muy deseados y muy deseables y momentos en los que nadie nos quiere. Y eso le pasa a todo el mundo. Yo no quería maquillar la historia en mi familia.
No vengo de una familia perfecta y aunque he descubierto en ella luces y sombras, estoy orgullosa de esos orígenes y mi obligación era contar la verdad de todo lo que averigüé, de ahí que esta sea mi novela más personal, sobre todo por la forma en la que he intentado entender emocionalmente a los personajes.
¿Y cree que el libro va a ayudar a desnudar esas partes oscuras o no conocidas de la historia de la historia española?
Creo que el libro va a ayudar a eso. He sido muy honesta y ojalá el libro sirviera para eso porque significaría que tendría mucho impacto. Vamos por segunda edición, voy bien, todas mis novelas han funcionado.
Pero me gustaría que, más allá del éxito del libro o de las ventas, sirviera para que no volviéramos a permitir que esa parte de la historia se quede al margen. O sea, para que no sigamos siendo unos analfabetos de la historia. Mi compromiso con los lectores ha sido estudiármelo y procesarlo para contarlo de una forma que sea mucho más accesible.
Con todo lo que se cuenta en estas páginas, esta historia es perfecta para convertirse en una serie televisiva.
Creo que sería una muy buena serie. Ahora tiene que venir alguien que quiera apostar por ella. Yo creo que tendría una serie o una película estupenda. Lo malo de las películas o de las series de época es que necesitan mucho presupuesto. Pero yo estoy convencida de que dado con la historia de mi vida
Hemos hablado al principio de Euskadi. ¿Pero este libro es un tributo o un homenaje a Andalucía, a Málaga?
Es un tributo a mis raíces. Con este libro ya he cumplido mis objetivos porque por la parte de mi rama familiar hay cuatro primos, que los cuatro siguen vivos y tienen entre 92 y 83 años, y se lo están leyendo todos. Todos están felices. Y yo sé que si mi abuela lo hubiera leído, habría sido feliz.
Quiero que los lectores de Crónica Vasca entiendan que un autor gana el 10% de lo que vale la obra. Para mí, más allá de las ventas, esto es el tributo a una generación que se dejó la piel y a la que la historia ha borrado de un plumazo. Por eso estoy muy contenta de haberlo escrito. No te digo que es el mejor libro de la historia, pero si es el mejor libro que yo podría haber escrito.
Ya van cuatro novelas. Están por venir otras, imagino...
Bueno, ahora mismo estoy muy cansada. Este libro me ha dejado muy tocada. Y El Español es ya un un barquito muy grande, con 350 nóminas. Yo soy vicepresidenta ejecutiva y en el momento que estamos viviendo, que tenemos que lidiar con la IA, tenemos que centrar nuestros esfuerzos y hacerlo muy bien. Nosotros vamos a sobrevivir a esto y lo vamos a hacer con nota. Nos estamos preparando para el futuro.
Cruz Sánchez de Lara, escritora y vicepresidenta de El Español, señala el arbol genealógico de 'Las gobernadoras'.