Planta de matricera de un industria. / EP

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Economía

La crisis energética y de suministros para el crecimiento económico en Euskadi

El crecimiento del PIB vasco se queda en un 0,8% en el tercer trimestre del año y compromete la previsión del 6,4% para el 2022

18 octubre, 2021 10:05

Se han juntado el incremento de los costes de suministros y de energía, así como la consecución de niveles de actividad que se acercan a la época premandemia para que el crecimiento económico se estanque. Tras incrementos de la actividad internanual que superaban los dos dígitos, el tercer trimestre de este año solo ha anotado una subida del 3,8% respecto al año pasado. Pero donde más se ve este efecto de llegada al techo de la recupeación es en la comparación con el trimestre anterior, así, en los meses de julio, agosto y septiembre la actividad económica solo ha crecido un 0,8% respecto al primer semestre del año. Así se desprende de los datos que acaba de hacer públicos el Eustat. Una tedencia que compromete la previsión del Gobierno vasco para crecer el año que viene un 6,4%. 

La industria comenzó el año con una fortísima reacción impulsada por la eliminación de las restricciones y la vuelta a la actividad que, en compración con el 2020, en que la pandemia generó el confinamiento, arrojó cifras de crecimiento internaual del 18,6% en el segundo semestre del año frente a 2020. En esta ocasión la tasa interanual de los meses de julio, agosto y septiembre frente al verano pasado ha sido de un 3,8%. 

Se ajusta el crecimiento económico, pero lo hace antes de que se alcanzaran las cifras de prepandemia y en eso ha afectado la crisis de suministros y energía que se acusó en mayor manera este verano. La producción de grandes fábricas vascas como Mercedes que, debido a la falta de chips ha tenido que reducir su producción a niveles de 2020, ha arrastrado a otras compañías importantes, como Gestamp y a toda la industria auxiliar de la automoción que, en Euskadi, emplea a más de 40.000 personas. Además, otras grandes marcas relacionadas con el automóvil, como Michelin, también han tenido que frenar su producción. 

Esta tendencia esta elevando el IPC que alcanza ya un histórico 4%  que aparece ya como una sombra a la reacción económica. Y es que, en la medida en que el coste de los suministros estaba dando señales de comenzar a regularse al final del verano, tal y como señaló el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno vasco, Pedro Azpiazu, el impacto de la subida de los costes energéticos ha vuelto a empañar el escenario. Compañías como Sidenor y Arcelor Mittal han anunciado paros en su producción para tratar de escapara a esata escalada de costes y el mismo consejero Azpiazu advertía que esta situación podía afectar a las previsiones de crecimiento, que el Gobierno esperaba fuera superior al 6% el año que viene.