Llega la hora del subfluvial: un túnel bajo la ría de 550 millones para coser el Gran Bilbao

Llega la hora del subfluvial: un túnel bajo la ría de 550 millones para coser el Gran Bilbao

Economía

Llega la hora del subfluvial: un túnel bajo la ría de 550 millones para coser el Gran Bilbao

La obra faraónica impulsada por la Diputación de Bizkaia aspira a retirar miles de vehículos del puente de Rontegi para acortar trayectos y ahorrar emisiones

El túnel bajo la ría de Bilbao abre otro frente social y político

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El subfluvial es uno de los proyectos estrella en cartera en Bizkaia en el ámbito de la movilidad. A medida que se acerca la fecha del inicio de las obras, previsto para esta primavera, cuaja también una importante oposición que pone el acento en que, pese a los objetivos climáticos, la infraestructura está pensada para el coche.

Aunque el plan inicial era otro, finalmente la construcción del túnel bajo la ría, con salidas en Artaza, entre Leioa y Getxo, en la margen derecha del Gran Bilbao, y Ballonti (entre Sestao y Portugalete), en la izquierda, arrancará sin línea ferroviaria.

Ese tren que sí figuraba en los bocetos previos iba a conectar con el metro en las estaciones de Areeta y Sestao y era la principal justificación del proyecto en clave sostenible.

Ahora queda como argumento el hecho de que, aunque será un túnel para el paso de tráfico por carretera, se mejorará el tránsito en la principal alternativa ahora para pasar de un lado a otro de la ría, el puente de Rontegi.

Elixabete Etxanobe, diputada general de Bizkaia, en la presentación del subfluvial

Elixabete Etxanobe, diputada general de Bizkaia, en la presentación del subfluvial

Una arteria crucial

Es un hecho que, aunque han mejorado, los accesos a ambos lados de este túnel, capital en la movilidad por carretera del Gran Bilbao, sufren en muchos momentos saturaciones. Tanto en La Avanzada, en Leioa, como en la llamada recta del Max Center, en la margen izquierda (punto de paso además en la AP-8/A-8), son frecuentes los atascos, los toques entre vehículos incluso los accidentes más graves.

El subfluvial permitirá, una vez esté operativo en torno a 2032, retirar del punto caliente de esta arteria principal, el puente de Rontegi, hasta 38.000 vehículos diarios, según la Diputación de Bizkaia, principal impulsora de la obra.

Además, quien pase bajo la ría para cruzar de una margen a otra hará un trazado más corto con el consiguiente ahorro de combustible y emisiones.

Esquema del futuro subfluvial bajo la ría de Bilbao

Esquema del futuro subfluvial bajo la ría de Bilbao

Impacto medioambiental

En el otro lado de la ecuación, los costes. Económicamente el macrotúnel está tasado en 543 millones de euros repartidos en cuatro tramos de licitación que servirán para dinamizar aun más la agitada cartera de trabajo de la construcción vasca.

Es de esperar que el gasto final sea más elevado dada la complejidad y duración de una obra que aun presenta incógnitas, como la relativa a la ausencia inicial de tren.

Punto en el que arranca el subfluvial en la margen derecha, entre Getxo y Leioa

Punto en el que arranca el subfluvial en la margen derecha, entre Getxo y Leioa

La oposición vecinal, que pretende llevar el túnel a los tribunales, pone el foco en el coste social de la obra en las barriadas afectadas por las entradas y salidas del corredor. En las proximidades del 'agujero' previsto en Getxo hay un buen número de centros escolares, que ya han trazado una plataforma de oposición al macroproyecto por las afecciones en la salud de niños y jóvenes.

A eso hay que sumar los trastornos que ocasionarán las obras para los vecinos en el tráfico habitual, ruidos y ocupación de espacios, incluso se alerta de riesgos para los edificios de la zona por voladuras.