Coches VTC. / EFE

Coches VTC. / EFE

Empresas

La inverosímil historia del extaxista que montó Uber en Bilbao y ha dejado de pagar las nóminas

José Antonio Parrondo, exjefe del taxi de Madrid reconvertido en empresario de VTC, es el administrador único de Euskalherria VTC, una de las empresas que operan con Uber en Euskadi, denunciado por UGT por no pagar a sus conductores

4 noviembre, 2021 05:00

Uber está instalada en Bizkaia, más concretamente en Bilbao, desde 2019, no sin poca polémica, ya que esta aplicación para contratar coches con conductor se encontró con la oposición del Ayuntamiento de Bilbao, del Gobierno vasco, de los taxistas, e incluso de las empresas de VTC que ya operaban en Euskadi entonces y que no veían con buenos ojos la irrupción de esta plataforma.

Quizá por eso, Uber buscó para su desembarco en Bizkaia una empresa con propietarios ajenos a Euskadi. Las licencias de VTC que trabajan para esta plataforma están en manos de una compañía controlada por  José Antonio Parrondo, curiosamente un ex jefe del taxi de Madrid reconvertido en empresario de VTC, que ha creado todo un emporio empresarial de los Vehículos de Transporte con Conductor en varias comunidades autónomas por medio de diversas sociedades y que ha sido denunciado ahora por el sindicato UGT-Euskadi ante el Juzgado de lo Social y ante la Inspección de Trabajo por impago de salarios y otras irregularidades, y que se enfrenta a una semana de huelga a partir del día 10.

Parrondo, que fue presidente de la Asociación Gremial del taxi de Madrid entre 2007 y 2009, es el administrador único de Euskalherria VTC,  una de las dos empresas que trabajan en Bizkaia para la plataforma Uber.  Por eso, la denuncia están planteada contra esta empresas y también contra Uber como responsable subsidiario.

En total, UGT estima en la denuncia que la empresa acumula una deuda de 150.000 euros. Los trabajadores no cobran sus nóminas desde el mes de agosto, no paga los finiquitos a los trabajadores que despide, según el sindicato, de forma sistemática a los pocos meses de contratarles, y "además actúa de forma ruin, apropiándose de las propinas que los clientes abonan a los conductores a través de la aplicación", denuncian. Por otra parte, los conductores no están sujetos al convenio de Bizkaia, con lo que cobran el mínimo permitido y hasta 1.230 euros menos de lo que cobrarían si estuvieran bajo el paraguas del convenio provincial.

Esta no es la primera vez que este empresario, que además preside la patronal de las VTC, Unauto, pasa por los tribunales. Tuvo que hacerlo denunciado por sus antiguos compañeros de la Gremial del Taxi, acusado de quedarse con fondos de la sociedad, si bien el juzgado le dio finalmente la razón. También se enfrentó a Cabify para romper la exclusividad que tenía con la plataforma, también con el fallo del lado de Parrondo.

Ahora, se enfrenta a la varias denuncias de trabajadores en distintos puntos de España donde cuenta con licencias, en el mismo sentido que las presentadas por UGT en Bizkaia.

La colaboración a través de la empresa Euskalherria VTC en  Bizkaia no es la única que mantiene  Parrondo con Uber, ya que también se han asociado para llevar adelante varios proyectos piloto para montar flotas de riders para Uber eats a través del Grupo Auro New Transport Concept, también fundado por el exjefe del taxi en Madrid.

La denuncia de UGT contra Euskalherria VTC y Uber puede poner en dificultades a la plataforma. Su estrategia es habitualmente subcontratar las licencias, de forma que los trabajadores no figuran como suyos, pese a que trabajan vinculados de forma exclusiva a la plataforma, que es la que controla sus horarios, trabajo e incluso despido si el algoritmo por el que se rige detecta quejas habituales de los clientes. 

UGT quiere demostrar el juzgado que Uber es también responsable de estos trabajadores, por lo que un fallo favorable al sindicato podría sentar una jurisprudencia que echara por tierra la línea de Uber de tener la menor vinculación laboral posible con los conductores con los que trabaja.

Ayer fue imposible que algún portavoz de Uber valorara los efectos de la denuncia y de la convocatoria de huelga, pese a los intentos de Crónica Vasca en conseguirlo, pero sí es cierto que es una cuestión que puede alterar sus planes de consolidación en Bizkaia, único territorio vasco en el que opera. 

Aunque guarda un absoluto secreto sobre el número de licencias con el que opera el territorio vizcaíno, Uber asegura que en los últimos meses ha recuperado la demanda anterior a la crisis del covid. No obstante, Euskalherria VTC no operaba con más de 10 conductores. La otra compañía que trabaja con UIber,  es Ares Capital.

Fuentes de la compañía aseguraron en conversación con este diario anterior a la presentación de la denuncia de UGT, que su expansión en Euskadi está sujeta a cómo se resuelva el recurso ante el Supremo planteado por el Gobierno vasco contra la sentencia que daba la razón a Uber y anulaba los artículos más polémicos del decreto para regular los  VTC, como la obligación de estar precontratados con 30 minutos de antelación.