Museo Guggenheim Bilbao

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El 'Gran Hermano' que vigila al Guggenheim

La pinacoteca bilbaína prueba un innovador sistema de seguridad basado en la inteligencia artificial ideado por la empresa vasca RKL Integral que controla cualquier posible ataque físico o en la red infomática

19 diciembre, 2021 05:00

En un mundo en el que todo está ya controlado por un sistema informático el riesgo de ciberataque es cada vez más real para cualquier empresa. La seguridad informática y la física deben no solo estar presentes a la vez sino complementarse en una industria, en unos grandes almacenes... y también en un museo. 

El Guggenheim Bilbao, a la cabeza de la vanguardia artística, quiere ser también pionero en materia de seguridad y está implantando un innovador modelo basado en la inteligencia artificial con el que a través de un gobierno predictivo se controlarán todos los sistemas de seguridad tanto físicos como digitales, adelantándose a los problemas o errores que puedan y arbitrando soluciones rápidas en el caso de que error ocurra. 

Como una especie de ' Gran Hermano' que "rodea y controla todos los sistemas, capta la información que le interesa y los datos claves necesarios para tenerlo todo en controlado y que no falle nada en el sistema", define José María Sanz Yarritu, CEO de RKL Integral, la firma bilbaína que esta desarrollando el sistema.

Esta empresa, especializada en proyectos de seguridad física y ciberseguridad, ha ideado una herramienta propia basada en la gestión de riesgos, denominada VES, que se complementa con otros modelos predictivos de Inteligencia Artificial que está en estos momentos probando en el museo a través de lo que se denomina una Prueba de Concepto (PoC), y que se espera que esté instalado de forma definitiva en el Museo bilbaíno a finales del año que viene.

El proyecto, que RKL desarrolla en colaboración con el centro tecnológico Vicomtech, de la mano del proyecto Hazitec de promoción de la I+D del Gobierno vasco , permitirá "digitalizar y automatizar todos los procesos de seguridad internos y externos del museo", evitando los errores humanos y ataques deliberados o actos accidentales que puedan poner en riesgo la seguridad de las personas que trabajan y entran a la pinacoteca, de los bienes expuestos y de la información que se gestiona en el día a día.

Eso si, combinando la seguridad física con la informática. Hay que tener en cuenta que los actos cotidianos de cualquier empresa, y también del museo, como la climatización, el alumbrado o la megafonía... están controlados por sistemas informáticos. Pero además de seguridad informática se necesita una seguridad física. Se trata de combinar ambas. 

"Todo está combinado, no puedes tener muy controlada la ciberseguridad y descuidar la física". "Imagínate que tienes el sistema de gestión de la seguridad en un servidor que está en una sala del museo Guggenheim, Si esa sala no la controlas físicamente con las cámaras, con los controles de acceso una puerta... si la parte física no la diseñas bien y cualquiera puede entrar con USB y conectarse al servidor no has hecho nada. Todo está conectado, no puedes tener muy controladas ciberseguridad y descuidar la seguridad física", señala Sanz Yarritu.

Entonces, de lo que se trata con este sistema, según recuerda,  es de cambiar el concepto de trabajo. Es decir, "ahora no se trata de que haya un vigilante de seguridad mirando 50 cámaras a la vez, sino de darle a ese vigilante una herramienta para que se le advierta de que hay una emergencia". 

La irrupción de sistemas de inteligencia artificial en todos los ámbitos es algo que irremediablemente puede llevar a una reducción de personal. Sin embargo el CEO de RKL no quiere hablar de "sustituir trabajadores", sino de "empoderarles", de permitir que puedan hacer otra cosa con más valor, mientras hay herramientas de inteligencia artificial que desarrollan otras tareas.
"Lo que le hemos propuesto al Guggenheim es que el control de la seguridad se lleva a cabo con máquinas que ayuden a las personas a no equivocarse cuando tiene que tomar una decisión, que les permita ganar tiempo".

Adelantarse a lo que pueda ocurrir

De hecho lo que hace este Gobierno predictivo es "controlar todo y analizar constantemente todos los activos,  personas, bienes... y a través de un algoritmo inteligencia artificial tratar de prever lo que pueda ocurrir, no espera que ocurra, sino que le va a decir  a ese operador que ya no está mirando la pantalla cuidado que esto puede".

"Imagina que hay cuatro ordenadores, cuatro pantallas y un operador que vigila y gestiona la ciberseguridad, otro gestiona la seguridad física, las cámaras todo eso, los accesos; otro gestión del plan de emergencia y otro es el que analiza los riesgos. Cada uno hace lo suyo. Con nuestra herramienta se aglutinan los  los cuatro en un gobierno predictivo, manejamos toda la información en tiempo real y con esos datos conseguimos predecir lo que va a ocurrir.  El sistema se adelanta al al error y si pasa algo arbitra la respuesta y se dice a  todo el sistema de seguridad tanto físico como lógico lo que tienen que hacer sin pensar le guían y así no cometen errores.

La nueva herramienta llegó hasta el Guggemhein después de una auditoría de seguridad por parte de RKL, en la que se detectaron determinadas carencias y optaron por poner en marcha este nuevo sistema.

De momento se está probando en su estado más avanzado en el museo Guggenheim, pero también se ensaya en otras empresas como ETB,  ETS, en el Consorcio de Aguas de San Sebastián y en el Puerto de Bilbao.

"Para nosostros el desarollo de esta herramienta ha supuesto un paso muy importante", dice Sanz Yarritu.  Hace cinco años la empresa tenía dos personas y ahora tiene 10 y dedica alrededor del 30% de su facturación a I+D. "Este año se habrá invertido en este proyecto unos 200.000 euros".