Kaiku es una empresa clave para el sector lácteo vasco / X

Kaiku es una empresa clave para el sector lácteo vasco / X

Empresas

Kaiku, el 'bautismo' del fondo del arraigo para blindar un emblema vasco de la alimentación

La compañía de productos lácteos, de la que el Gobierno vasco controla algo más del 7% a través de Finkatuz, es un motor clave en el sector primario de Euskadi

10 abril, 2024 05:00

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Es quizá la inversión menos mediática de las tres que componen la cartera de participadas de Finkatuz. Con dos gigantes al lado como CAF e ITP Aero, las cifras de Kaiku Corporación Alimentaria son bastante más modestas pero no por eso deja de ser, como ocurre con los fabricantes de trenes y de motores de aviación, la referencia vasca en su sector.

En realidad cuando el Gobierno vasco dio el paso de adquirir el 7,3% del capital de Kaiku en 2019 no lo hizo directamente a través de Finkatuz, que nació poco después de la pandemia. Pero ya cuando se materializó la operación, inicialmente vía Instituto Vasco de Finanzas (el paraguas bajo el que luego se ha insertado Finkatuz), el Ejecutivo dejó claro que, por su orientación, la participación tenía todos los boletos para acabar más adelante dentro del fondo para el arraigo de empresas estratégicas en el que el gabinete de Iñigo Urkullu ya estaba trabajando.

El trasvase formal de las acciones a Finkatuz se llevó a cabo finalmente en 2022, tres años después de que Lakua entrara en la compañía de productos lácteos, pero aun así puede considerarse que Kaiku supuso el punto de partida de este nuevo mecanismo de control público minoritario para asegurar la permanencia en Euskadi de compañías estratégicas. Una fórmula que puede adquirir otra dimensión en próximas legislaturas si cristaliza una medida que parecen dispuestos a impulsar los principales partidos vascos, al menos en campaña electoral, como es ese fondo soberano ya con cifras y posibilidades mucho más ambiciosas. Otro debate es de dónde saldrían los recursos para alimentar un instrumento inversor de ese calibre.

Precisamente, volviendo a Kaiku, la firma con origen en las cooperativas de ganaderos está en manos de la suiza Emmi, que controla más del 70% de la sociedad. Comparten el capital también Laboral Kutxa, la propia cooperativa de ganaderos (mayoritaria en Iparlat) y el Gobierno vasco, que reemplazó en 2019 a Ekarpen, el fondo compartido por Lakua, diputaciones, Kutxabank y Mondragon.

Furgoneta de Kaiku

Furgoneta de Kaiku

Columna del sector primario

La operación se anunciaba como una oportunidad para asegurar el arraigo de una empresa clave para el sector primario vasco y, en especial, para blindar la continuidad de los productos kilómetro cero, los de origen local. Más allá de su peso en la cesta de la compra de las familias, incluso con un cierto componente emocional por el vínculo de la marca con el territorio ('kaiku' en euskera hace referencia al recipiente de madera para la leche y también a una prenda de vestir tradicional), lo cierto es que la compañía vertebra una actividad relevante con presencia en las tres provincias.

Con una facturación en torno a los 500 millones de euros (1.300 millones factura ITP y más de 3.800 millones CAF), Kaiku tiene la sede en Donostia pero cuenta con instalaciones también en Bizkaia y Álava. Según la memoria de Finkatuz de 2022, la compañía contaba con 161 trabajadores y un total de 480 proveedores, a los que hace compras por valor de 70 millones de euros al año. El volumen de leche cruda que se compra a ganaderos vascos, según dicha memoria, es de unos 50 millones de litros.