Las grandes infraestructuras pendientes en Euskadi / CV

Las grandes infraestructuras pendientes en Euskadi / CV

Empresas Grandes infraestructuras en Euskadi

La construcción vasca se prepara para un año de gran inversión con el reto pendiente de cumplir los plazos

Alberto Marín, presidente de BUILD:INN, Basque Construction Cluster, marca como principal reto “la ejecución”: “El sector llega a 2026 con márgenes ajustados, una presión creciente sobre los plazos y una estructura empresarial formada mayoritariamente por pymes"

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La plataforma del TAV, la conexión eléctrica con Francia, la subfluvial o el parque eólico de Labraza son solo algunos de los proyectos que Euskadi tiene pendientes de desarrollo este 2026.

Un año en el que la construcción, no solo de viviendas, también de este tipo de infraestructuras de gran envergadura, marcará el paso, para lo que empresas e instituciones ya se preparan.

Todo un reto que supondrá, además, un impulso a un sector que ya goza de buena salud respecto a otros de gran peso en la economía vasca como la industria; ya que mientras las previsiones de estos últimos no son del todo positivas, la del sector de la Construcción está estimada, según el departamento de Economía, Trabajo y Empleo, de cara a este 2026 en un 2,5%.

La ejecución, el principal reto

Así, para este 2026, “las perspectivas son de continuidad en la actividad, con una cartera de proyectos relevante tanto en obra pública como en edificación e infraestructuras de mayor complejidad, en un contexto de inversión pública que sigue reforzando vivienda, servicios públicos y grandes equipamientos. En Euskadi hay demanda real y planificación, pero el foco está en gestionar bien la capacidad de nuestra industria y ordenar una carga de trabajo que seguirá siendo intensa”, explica Alberto Marín Sánchez, presidente de BUILD:INN, Basque Construction Cluster.

Marín marca como principal reto “la ejecución”: “El sector llega a 2026 con márgenes ajustados, una presión creciente sobre los plazos y una estructura empresarial formada mayoritariamente por pymes, lo que obliga a mejorar productividad y organización interna”.

Un reto que, de hecho, viene impulsado por la actividad llevada a cabo este 2025: “Este año ha puesto de manifiesto un cambio relevante: el reto ya no es generar actividad, sino tener capacidad para ejecutarla bien, con productividad, calidad y coordinación a lo largo de toda la cadena de valor, desde el diseño hasta la obra”.

Y es por eso, por lo que pone el foco en “la industrialización de procesos, la planificación avanzada y la colaboración entre agentes de toda la cadena de valor” como factores determinantes para “absorber la carga de trabajo sin generar cuellos de botella ni pérdida de calidad”.

Alberto Marín Sánchez, presidente de BuildINN

Alberto Marín Sánchez, presidente de BuildINN BUILD:INN

Los proyectos clave

Factores claves para afrontar los proyectos de gran complejidad a los que se va a enfrentar el territorio. Obra civil ligada a la alta velocidad ferroviaria -la Y vasca- y nuevas infraestructuras de transporte que refuerzan la conectividad metropolitana y territorial, como la ampliación de la Línea 5 del Metro de Bilbao hacia Galdakao y el Hospital de Usansolo...

También actuaciones como el subfluvial de Lamiako y la Variante Sur Ferroviaria, clave para la movilidad interurbana y una mejor integración logística y territorial, junto a procesos de regeneración urbana integral como Zorrotzaurre.

Toda una lista de grandes y determinantes proyectos para los que, desde BUILDINN, están centrados en “ayudar al sector a llegar preparado, impulsando la colaboración entre empresas, la planificación temprana y la industrialización de procesos”.

Euskadi, según el presidente del Clúster, tiene proyectos, tiene demanda y un tejido de pymes muy competitivo; por ello, “el siguiente paso pasa por industrializar más, digitalizar mejor y reforzar la cooperación entre los distintos agentes, para responder con mayor productividad, sostenibilidad y plazos más ajustados a los grandes proyectos de infraestructuras y a la presión social por la vivienda”.

Vista de las obras del topo soterrado en San Sebastián

Vista de las obras del topo soterrado en San Sebastián EFE

2025, “un año especialmente exigente”

De esta manera, 2026 continúa con la senda ya adoptada por el sector en 2025. Un año, detalla Marín, “positivo en términos de actividad, pero especialmente exigente desde el punto de vista productivo”.

Ya que el sector ha trabajado “con una carga elevada de proyectos, tanto en edificación como en ingeniería civil, lo que confirma la intensidad del ciclo. Al mismo tiempo que se han dado tensiones claras en costes, con incrementos en torno al 3 % interanual según el índice de costes de la construcción de Eustat, presionando los márgenes de las empresas, entre otros”.

En cualquier caso, los datos son positivos, empujando a la construcción como un sector con un peso estructural muy relevante en la economía vasca, en el entorno del 13 % del PIB y con más de cien mil personas empleadas.