La plantilla de Metal Group en la concentración de este miércoles
El comité de Metal Group denuncia que la indemnización del ERE está sujeta a los pagos de Volkswagen
El comité de empresa de Metal Group asegura que las condiciones de su ERE, cuyo plazo de negociación finaliza este domingo, están condicionadas al acuerdo entre la compañía y Volkswagen, el que hasta ahora ha sido su cliente principal
Inicia la huelga indefinida contra el ERE de Metal Group tras perder a Volkswagen como cliente principal
El tiempo corre en contra de la plantilla de Metal Group. En huelga indefinida ante el ERE planteado por la compañía que daría salida a tres cuartos de la plantilla; el comité, sin esperanza de que esta medida sea evitable, denuncia que las condiciones de estos despidos estén superditadas a la negociación paralela que la compañía mantiene con Volkswagen.
El pasado mes de septiembre, el que hasta ese momento había sido el cliente principal de este grupo siderúrgico -y daba trabajo a una de las dos líneas de trabajo con las que actualmente cuenta la única planta que está en funcionamiento- dejaba de serlo, dejando como consecuencia la activación de un ERE en sus plantas de Abadiño, en Bizkaia y Legutio, en Álava que afectará a 139 puestos de trabajo.
Una medida que actualmente está siendo "negociada" entre compañía y comité de empresa aunque sin muchos avances, y es que desde la parte sindical critican que la activación coincidiese con el periodo vacacional navideño, así como la limitada respuesta que están teniendo desde la compañía.
El próximo domingo expira el plazo de negociación y desde el comité ya aseguran "no tener ninguna esperanza en que este ERE sea evitable", y algunos de sus miembros van más allá, "aunque este se lleve a cabo y solo queden 50 trabajadores, no le vemos mucho recorrido a la continuidad de la planta".
Ya que aseguran que, una vez perdido a Volkswagen como cliente principal, la carga de trabajo -mayoritariamente destinada a sectores como el ferroviario, eólico y agrícola- "sería mínima. Ni siquiera es suficiente para mantener la carga de trabajo semanal de los 50 trabajadores restantes".
Problemas desde agosto
Como viene contando Crónica Vasca los problemas del grupo se remontan a agosto de este pasado año, cuando el consorcio siderúrgico conocido liquidaba las siete compañías que lo conformaban después de presentarse en situación de insolvencia en mayo, con un pasivo de 50 millones.
El grupo industrial, que hasta el momento emplea a 315 trabajadores y se dedica a la fundición y al mecanizado de piezas para los sectores ferroviario, de la automoción, maquinaria industrial, energía eólica y agricultura, llegó a tener a su cargo seis plantas industriales en Euskadi, con una capacidad para manufacturar más de 50.000 toneladas anuales y un volumen de negocio de 80 millones.
Este finalmente fue adquirido por un euro por el fondo suizo Meteorix; una operación que, aunque en un principio se dibujó como una alternativa a la delicada situación por la que atravesaba a mitad de 2025 el grupo, no sirvió realmente de mucho, denuncian desde ELA -sindicato mayoritario en el consorcio-, pues la empresa "sigue estando en manos de la antigua dirección, que llevó a la empresa a una situación de concurso de acreedores".