Trabajador de Tubos Reunidos en una concentración
ESK dice que Tubos Reunidos condiciona las bajas voluntarias a que no se impugne el ERE
El sindicato ha dado a conocer este jueves que los trabajadores que se apuntaron han recibido un correo electrónico para que firmen de manera telemática el acuerdo, y que se les ha dado un plazo de tres días
La Sepi, la aliada inesperada de la industria vasca: solo otro acuerdo político puede salvar Tubos Reunidos
El pasado lunes, Tubos Reunidos, cerró el plazo para acogerse al plan de bajas voluntarias para abandonar la empresa. La compañía anunció que se había logrado las 301 salidas después de que no se lograra un acuerdo con los sindicatos en el periodo de consultas.
En esta línea, el sindicato ESK ha denunciado que la dirección de Tubos Reunidos condiciona la aprobación de las adhesiones voluntarias al Expediente de Regulación de Empleo a que no se impugne el ERE, "ni de manera colectiva ni individual".
La fuente sindical ha dado a conocer este jueves que los trabajadores que se apuntaron han recibido un correo electrónico para que firmen de manera telemática el acuerdo, y que se les ha dado un plazo de tres días.
Según este sindicato, la empresa ha incluido un "nuevo condicionante" que es el requisito de que no se impugne el ERE, ni de maneras individual ni colectiva, con una clara intencionalidad de "reprimir" la labor sindical.
Un portavoz de la central ha advertido de que "la impugnación se va a realizar" y que confía que ningún sindicato se vaya a "salir de esta hoja de ruta", y ha considerado que se va a poner de manifiesto que el anuncio de las adhesiones al ERE ha sido una "cortina de humo" utilizada por la dirección de Tubos para lograr una refinanciación de la deuda de la empresa.
ESK considera que la empresa está utilizando "artimañas nauseabundas para dividir a la plantilla" y a esta con sus representantes sindicales, y ha concluido que seguirán defendiendo que en Tubos Reunidos "no sobra nadie y si sobra alguien son sus gestores".