Concentración de Tubos Reunidos / H. Bilbao E. Press
Tubos Reunidos anuncia que aplicará el ERE a las puertas de un consejo clave este jueves
Los dueños del grupo alavés deben tomar una decisión en base al feedback de la Sepi, la banca y el posible inversor tras lograr voluntarios suficientes para dejar la compañía. Finalmente se darán un total de 285 salidas, algunas menos de las previstas
Jauregi propone a la Sepi una fórmula para negociar la deuda de Tubos Reunidos
Semana importante en el devenir de la crisis de Tubos Reunidos. Tras el rechazo de la mayoría del comité negociador al ERE, el fabricante de tubos de Amurrio aun tiene una vía de salvación al contar con voluntarios suficientes para dejar la compañía.
Esa es ahora mismo la única carta del histórico grupo industrial vasco, que necesita un acuerdo para dar salida a su abultada deuda y una financiación extra a través de uno de los socios actuales o de un nuevo inversor atraído por el ajuste de costes que facilitarían esas salidas.
Aunque el escenario del concurso de acreedores es una posibilidad, la dirección sigue adelante con lo que denomina el plan de viabilidad y está entregando ya a los trabajadores la documentación vinculada a esas adhesiones.
En concreto, se firma que estos trabajadores dejarán la compañía con las indemnizaciones pactadas siempre que la empresa encuentre una salida a su situación financiera en estas próximas jornadas que avale su continuidad.
De hecho, en la noche de este mismo lunes se ha comunicado a los sindicatos formalmente que se continúa adelante de forma unilateral con el ERE, de forma que se respetarán las condiciones ofrecidas a los voluntarios. Los eventuales dejarían la empresa de forma inminente y para el resto hay un calendario de salidas progresivas hasta junio de 2027.
Finalmente el ERE incluye, pese a haberse alcanzado la cifra de 301 adhesiones, una cifra final de 285 salidas.
Vista de la planta de Tubos Reunidos en Amurrio
Una fórmula especial
Pese a no poder acordar con la mayoría sindical el ERE y a que prosigue la huelga en la planta de Amurrio, las gestiones en busca de un acuerdo con la banca y con un posible inversor continúan para tratar de evitar el concurso.
Ahí dio una pista el consejero de Industria, Mikel Jauregi, al apuntar a una fórmula especial de financiación junto a la Sepi para, al menos, poder ganar tiempo.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi
No habrá quita de la deuda, eso a estas alturas parece claro, aunque la sociedad industrial estatal sí podría ayudar con un alargamiento de los plazos y una rebaja del interés, tal y como ha hecho en Vicinay, para lo que hay negociaciones en curso entre Vitoria y Madrid. Sobre el posible nuevo inversor por ahora no hay noticias: "A ver quién es el valiente que se atreve a entrar", dijo el propio consejero hace unos días en referencia al contexto endiablado en la firma de tubos.
La plantilla, por su parte, espera noticias tras la reunión del consejo de administración prevista este jueves. Todo apunta a que será en esa sesión en la que los accionistas tomen una decisión en un sentido o en otro en función de las conversaciones mantenidas estos días con los acreedores, que quieren certezas de que el ajuste laboral se podrá llevar a cabo con paz social, y en base a si hay o no un inversor dispuesto a aportar pulmón económico.