Presentación de la Alianza Financiera Vasca con Ignacio Etxebarria, presidente de las EPSV / Irekia

Presentación de la Alianza Financiera Vasca con Ignacio Etxebarria, presidente de las EPSV / Irekia

Empresas

Las EPSV buscan su sitio en el arraigo: cómo las pensiones de los vascos harán crecer empresas

Las entidades de previsión, que acumulan 33.000 millones, participan en el nuevo fondo de deuda que lanza el Gobierno vasco a través de Indartuz

"Hay inversiones a largo plazo que no interesan a un fondo pero a las EPSV sí"

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"No tenemos el dinero en una caja fuerte", decía Ignacio Etxebarria, presidente de la federación de EPSV, en una entrevista reciente en Crónica Vasca.

Cuestionadas por la posibilidad de utilizar el patrimonio en fondos de pensiones vascos, 33.000 millones de euros, en el marco de la Alianza Financiera para el arraigo de empresas, las EPSV siempre responden con el mismo patrón: invertir en Euskadi sí, pero sin comprometer el pago a los socios jubilados.

Eso pasa en primer lugar por no tocar los grandes volúmenes invertidos ya por las entidades a plazo, fundamentalmente deuda pública, incluida parte del Gobierno vasco, lo que ya estrecha el margen de maniobra.

En cuento a las empresas, algunas grandes EPSV ya han hecho movimientos significativos. Orza, el fondo de Elkarkidetza y Geroa, participa en la propiedad de una treintena de pequeñas y medianas compañías de ámbito local, apuestas que se considera no comprometen la viabilidad económica y pueden suponer importantes revalorizaciones a medio plazo.

Como adelantó Crónica Vasca, Itzarri, de los funcionarios del Gobierno vasco, invertía el año pasado, de forma paralela a la operación que ha acabado con José Jainaga en el mando de la compañía, 5 millones para hacerse con algo más del 1% de Talgo.

Tren de Talgo en la planta de Talgo en Rivabellosa (Álava) / EP

Tren de Talgo en la planta de Talgo en Rivabellosa (Álava) / EP

Reducir riesgos

En línea con la jugada política de Imanol Pradales para recuperar la sede vasca de Talgo, el fabricante de ferrocarriles tiene, además de expectativas de mejoría de la mano de Jainaga, ese elemento de cierta seguridad para la EPSV que supone ser una cotizada.

La compra de acciones de una empresa que cotiza en Bolsa se considera un activo líquido porque se puede deshacer en cualquier momento para minimizar pérdidas.

Aunque tampoco es una inversión 100% segura (Geroa se ha visto 'atrapada' en Holaluz, en la que invirtió 10 millones), salir de otro tipo de compañías no cotizadas si la cosa va mal es por norma general mucho más costoso.

Y eso es lo que viene generando preocupación en muchos gestores de EPSV desde que el Gobierno vasco pidió su contribución al arraigo, hacer inyecciones en empresas que no se pueden controlar.

Las EPSV rozan los 33.000 millones de patrimonio, un tercio del PIB vasco

Las EPSV rozan los 33.000 millones de patrimonio, un tercio del PIB vasco

"Colaboración estratégica"

En ese sentido, el departamento de Hacienda de Noël d'Anjou ha perfilado ya algunas de las herramientas con las que actuará Indartuz, la nueva sociedad que junto a Finkatuz es palanca central de la política de arraigo.

Aun no hay detalles del fondo de inversión a largo plazo para grandes infraestructuras, propuesta a la que las EPSV miran con interés, pero sí del fondo de deuda para financiar innovación y crecimiento de empresas.

Este es un modelo del que ya hay referencias en Euskadi, el más veterano el de Talde o más recientemente el lanzado por Elkargi junto a Kenta Capital, y según se recoge en la propia información del fondo hecha pública por el Gobierno vasco se lanza en "colaboración estratégica" con las EPSV.

El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël D'Anjou

El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël D'Anjou L. Rico EFE

El proyecto está en fase de búsqueda de una gestora que ponga a orbitar el fondo de deuda, para lo que el Gobierno vasco tiene abierto ya el plazo para recibir propuestas, y todo apunta a que habrá EPSV que pondrán capital para su lanzamiento.

La figura del prestamista conlleva sus riesgos pero de esa referencia en el texto de bases se deduce que las entidades de previsión social han encontrado aquí otra fórmula de colaboración con el arraigo además de esa previsible aportación al fondo de infraestructuras.

En el fondo de deuda, que se prevé contará como mínimo con 100 millones, el Gobierno vasco tendrá vía Indartuz entre un 25 y un 49% del total garantizando que la aportación privada supera el 50%.