Imanol Pradales, lehendakari del Gobierno vasco, con la presidenta de Confebask, Tamara Yagüe / Iñaki Berasaluce / Europa Press

Imanol Pradales, lehendakari del Gobierno vasco, con la presidenta de Confebask, Tamara Yagüe / Iñaki Berasaluce / Europa Press

Empresas

Sueldos, ayudas, impuestos y otras disputas entre los empresarios y el Gobierno vasco

Aunque las relaciones siempre se han mantenido en el cauce de la cordialidad, el Ejecutivo y Confebask y sus territoriales han manifestado posturas enfrentadas en múltiples ocasiones los últimos años

Cebek carga contra el Gobierno vasco por la subida a los funcionarios del 4,5%

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Hace diez años, olvidada la crisis anterior y con la economía ya en vuelo de altura, Gobierno vasco y patronales discutían por los salarios.

El consejero de Hacienda en los mandatos de Iñigo Urkullu, Pedro Azpiazu, había hecho suyo un discurso casi sindical en la materia (incluso ELA lanzó algún discreto guiño por ello al consejero) reclamando un esfuerzo a las empresas para aumentar el caudal de ingresos públicos vía IRPF.

Buscaba Azpiazu aprovechar la época de 'vacas gordas' para reforzar la capacidad económica de Gobierno y diputaciones y generar un colchón para crisis que pudieran venir (y la crisis vino, en forma de covid, aunque la recuperación fue bastante rápida).

Las peticiones del entonces máximo responsable de 'los dineros' en Euskadi no sentaron bien en las patronales vascas y fue también en este caso Cebek, como ocurre ahora, la que levantó la voz.

Iñaki Garcinuño, entonces al frente de los empresarios vizcaínos, afeó a Azpiazu que hiciera responsables a los empresarios de mantener el crecimiento económico de Euskadi "a golpe de subida salarial".

El presidente de Cebek, Guillermo Buces, durante la Asamblea General de Cebek de 2025, en el Palacio Euskalduna. / EP

El presidente de Cebek, Guillermo Buces, durante la Asamblea General de Cebek de 2025, en el Palacio Euskalduna. / EP

Campaña electoral

En este contexto inflacionario las relaciones laborales vuelven a ponerse en tensión y, de nuevo, las empresas se ven en el centro de la diana.

Las administraciones vascas han aprobado cambios fiscales para suavizar el impacto de la subida de precios en las familias y, además, los trabajadores del sector público tendrán el año que viene un incremento salarial que prácticamente cubrirá la inflación de este año, décima arriba décima abajo.

Son medidas con una demanda económica solo al alcance de las instituciones, cuyos responsables se manejan ahora además en un escenario preelectoral.

"La administración no debería ir por libre, ni siquiera en campaña", señalaba Guillermo Buces, al frente de Cebek, en su alegato para criticar la subida del 4,5% prometida a sus empleados por el Gobierno vasco.

El lehendakari, Imanol Pradales, y la presidenta de Confebask, Tamara Yagüe

El lehendakari, Imanol Pradales, y la presidenta de Confebask, Tamara Yagüe EFE EFE

Cabe recordar que las tres territoriales que integran Confebask (Cebek, Adegi y SEA) cuentan entre sus asociadas con empresas principalmente de mediano incluso pequeño tamaño, sin potencial en muchas ocasiones como para acometer según qué gastos.

De ahí por ejemplo las enormes tiranteces entre patronales y sindicatos que se generan en convenios como los del metal, que amparan sobre todo a pymes.

Inmersas ya en negociaciones sectoriales clave, el mensaje de Buces es también un aviso para las centrales sindicales: muchas empresas no van a poder cubrir en nómina la inflación actual del 5%.

Siguiendo con el tema sueldos, Confebask se ha plantado ante la propuesta desde el Gobierno vasco de abordar una negociación para fijar un salario mínimo para todos los convenios vascos, una posición por la que el propio vicelehendakari y consejero del ámbito laboral, Mikel Torres, ha mostrado su disconformidad.

Un "castigo" a la empresa

Hay además un tira y afloja histórico entre el mundo empresarial y el Gobierno vasco en materia fiscal que volvía a saltar a escena con la última reforma acordada el año pasado por PNV y PSE con Podemos: un "castigo" a los empresarios, según Tamara Yagüe, presidenta de Confebask.

La patronal había colocado sobre la mesa de las instituciones una propuesta con 15 medidas en materia de impuestos poco antes de lanzarse esa reforma, de las que únicamente una había encontrado eco en el texto acordado.

"En la mayoría han ido en contra de lo planteado por Confebask", criticaba Yagüe.

El ex consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu.

El ex consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu. Irekia

Y aun ha habido más choques. En 2023 el Gobierno de Urkullu dio salida a una modificación en la ley que regula las ayudas que reciben las empresas, con base en una petición parlamentaria de EH Bildu, para evitar que estas se lleven la actividad fuera de Euskadi.

Las patronales, que llevan tiempo pidiendo un cambio a mejor en la percepción social hacia la figura del empresario, consideraron aquel nuevo requerimiento una forma de convertir en 'pecadoras' a todas las empresas y, en última instancia, desincentivar la inversión.

El último tirón de orejas de Buces llegar en un contexto preelectoral, sí, pero también tras una fase política a nivel nacional marcada por ciertas decisiones del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha tenido al PNV como apoyo recurrente, que no han gustado nada en los órganos de gobierno de Confebask y sus territoriales.