El cocinero Karlos Arguiñano. @karguinano vía Instagram
Karlos Arguiñano (77), chef: "Salteamos los champiñones en una sartén 10 minutos y les añadimos 250 ml de salsa de tomate"
Se trata de una joya de las de toda la vida muy bien recibida por los más nostálgicos.
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Arguiñano es conocido por ofrecer las mejores recetas a su audiencia. Nunca falla. Económicas, sencillas y, rápidas de preparar. Unas obras maestras que se ganan los paladares y el corazón de todos. Como una de sus últimas recetas de esas que hacen que viajemos al pasado: la cazuela de la abuela.
Una joya de las de toda la vida muy bien recibida por los más nostálgicos. "Pues a mí me gusta la butifarra fresca, me gustan los huevos, me gustan los champiñones, me gusta la salsa de tomate… Lo tengo bien sencillo: con estos cuatro ingredientes, la cazuelita de la abuela", comienza el chef en su programa de cocina de Antena 3, Cocina Abierta.
"Hoy os preparo unos huevos con butifarra al plato, de los que huelen a cocina de casa y saben todavía mejor. Cazuelita de barro, yema suave para romper con la cuchara y esa butifarra doradita… rico, rico y qué gozada", comenta en su cuenta oficial de Instagram.
Una imprescindible
Se trata de una propuesta simple y de pocos ingredientes que nunca falla: huevos con butifarra servidos en una cazuela de barro de las de toda la vida. "Qué bonito recordar aquellos tiempos", confesaba el chef.
Para esta receta se necesitan ocho huevos, butifarra fresca de payés, 250 g de champiñones, 250 ml de salsa de tomate, aceite de oliva virgen extra, sal y perejil. "Una receta sencilla, económica y resultona, perfecta para mojar pan sin parar", subraya el chef.
Elaborar esta receta de antaño es muy sencillo. Primero cortamos los champiñones y los salteamos en la sartén, mientras que hacemos lo mismo con la butifarra. "En 10-12 minutos se nos han hecho los champiñones y se nos han frito las butifarras", asegura el vasco en su programa.
"Aquí, a los champis, que ya los tengo hechos, les añado la salsa de tomate y esto lo voy a repartir en las cuatro cazuelitas de barro", comenta sin dejar de mover la sartén mientras agrega el tomate. Mezclamos bien los champiñones con un poco de perejil picado y apagamos el fuego.
Repartimos la mezcla de champiñones con tomate en distintas cazuelas y encima echamos las butifarras doradas. Coronamos las cazuelas con un huevo encima y pizca de sal. Precalentamos el horno a 230 grados. "Vaya comida, ojo", comenta Arguiñano.
Introducimos las cazuelitas en el horno unos 10 o 12 minutos hasta que lleguen al punto ideal en el que la clara se mantenga cuajada pero la yema quede "temblorosa", como "diría el chef Martín Berasategui", expresa entre risas.
Después de estos minutos en el horno, obtendremos un plato con todos los ingredientes bien impregnados de tomate y huevo. Una joya de la cocina que, pase el tiempo que pase, nunca ha dejado de enamorar a los comensales.