Risotto. Shutterstock
Italia da una lección a Euskadi: el auténtico risotto no lleva nata, el secreto está en el arroz y el parmesano
Se trata de un plato que se prepara con ingredientes de temporada en Italia y que refleja la apuesta por una cocina que prioriza la materia prima.
Más información: Los chefs vascos coinciden: "Para hacer el mejor arroz con leche no uses desnatada, mezcla 1 rama de vainilla y 3 litros de leche entera".
El risotto es uno de los clásicos de la cocina italiana. Su preparación requiere un tiempo, una atención constante y técnicas impecables, pues el arroz se prepara añadiendo el caldo poquito a poco para alcanzar esa textura cremosa inigualable y un grano perfecto.
Un plato que se prepara con ingredientes de temporada en Italia y que refleja la apuesta por una cocina que prioriza la materia prima. En España, algunos pecan añadiendo nata, como hacen con la pasta a la carbonara. Sin embargo, este manjar italiano descarta este ingrediente para centrarse en el uso del buen arroz y el queso parmesano.
El truco de Italia
Para elaborar este clásico cremoso de la cocina italiana se requiere 250 g de arroz arborio, 300 g de setas, media cebolla, medio diente de ajo, una copa de vino blanco, caldo de verduras o de pollo, un poco de mantequilla, 50 g de queso parmesano rallado y aceite de oliva virgen extra.
Comenzamos picando muy fino la cebolla y el ajo y pochando ambos ingredientes a fuego lento. Cuando pasen 15 minutos añadimos las setas cortadas en trozos muy pequeños y las pochamos. Cuando estén listas incorporamos el arroz para anacarar y que absorba bien los sabores.
Añadimos la copa de vino blanco y dejamos que el alcohol evapore. Vertemos el caldo de verduras o de pollo en un cazo aparte. Si se prefiere, se puede usar agua, pero el caldo aporta mucho más sabor.
Vamos añadiendo el caldo poco a poco y removiendo con la ayuda de una cuchara. Cada vez que el arroz absorba el caldo, repetimos el proceso y vamos removiendo hasta que el arroz quede cocido.
Por último, agregamos mantequilla y queso parmesano al gusto. Nunca se debe usar nata para cocinar, porque la mantequilla y el almidón del arroz son suficientes para que adquiera ese toque cremoso y tan característico. Servimos en cada plato.
Así, conseguiremos un auténtico risotto delicioso y cremoso para disfrutar en cualquier estación del año y sorprender a todos los comensales alrededor de la mesa. Un plato que se encuentra en el punto de mira de miles de paladares por su textura y su delicioso sabor que no deja a nadie indiferente.
Un manjar que no necesita innovación, tan solo aferrarse a la tradición que tan bien lo caracteriza, y que se ha ganado un hueco en el corazón de muchos comensales alrededor del mundo.