Pasta a la carbonara.

Pasta a la carbonara. iStock

Gastronomía

Italia da una lección a España: la auténtica carbonara no lleva nata, el secreto está en el guanciale

En España, esta se prepara con nata, pero lo cierto es que la pasta a la carbonara no lleva este ingrediente como se suele creer.

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La pasta a la carbonara es uno de los platos más icónicos en todo el mundo. Una receta sencilla, pero que guarda una técnica muy precisa y una tradición que han generado debates dentro y fuera de Italia.

En España, esta se prepara con nata, pero lo cierto es que la pasta a la carbonara no lleva este ingrediente como se suele creer. Su éxito, si uno se centra en la receta original italiana, reside en la fusión perfecta de pocos ingredientes muy bien trabajados, como la pasta al dente, la yema de huevo, el queso pecorino y el guanciale, que juntos dan paso a una textura cremosa sin la necesidad de la nata.

El truco de Italia

Para elaborar la receta original italiana necesitamos 400 gramos de spaghetti Garofalo (n. 9), 200 gramos de guanciale italiano o papada (o panceta) curada de cerdo, 50 gramos de queso Parmigiano Reggiano, 20 gramos de queso Pecorino Romano, tres yemas y un huevo entero y pimienta negra.

Comenzamos cortando la papada en tiras pequeñas y dorándolas en la sartén a fuego lento para que queden con un toque crujiente y sin que lleguen a secarse, como detalla el portal oficial de Pasta Garofalo.

Acto seguido, batimos los huevos con un tenedor en un cuenco grande con los quesos rallados y pimienta molida para que la pasta adquiera cremosidad.

Cocemos la pasta en agua hirviendo unos pocos minutos, la escurrimos y la agregamos al cuenco con la crema de huevos, quesos y pimienta. Removemos.

Cuando esté lista, incorporamos la papada caliente y algunas cucharadas de agua de cocción de pasta. El calor de la pasta y panceta es más que suficiente para darle cremosidad y consistencia sin que el huevo cuaje totalmente. Servimos en cada plato un poco de pasta y añadimos, si apetece, el queso rallado y la pimienta necesaria.