Calamarata, receta italiana. Mondadori Press
Italia da una lección a España: los auténticos calamares no llevan tinta, el secreto está en el tomate y el vino blanco
En Italia se suelen cocinar con tomate, ajo y vino blanco en recetas donde el guiso lento se encarga de potenciar el sabor del mar.
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Los chipirones o calamares en su tinta son uno de los platos estrella de la gastronomía vasca. Una elaboración a partir de la tinta del calamar y verduras que no deja a nadie indiferente. Su textura y su sabor lo convierten en un plato muy atractivo para todos los paladares.
Sin embargo, los calamares no se preparan de la misma manera en todos los lugares del mundo. En Italia, por ejemplo, se suelen cocinar con tomate, ajo y vino blanco en recetas típicas donde el guiso lento se encarga de potenciar el sabor del mar.
El truco de Italia
Para elaborar unos deliciosos calamares en salsa, necesitamos 800 gramos de calamares, un diente de ajo, medio chile fresco, 30 gramos de alcaparras, un vino blanco, 15 gramos de concentrado de tomate, 250 gramos de passata de tomate, un poco de sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.
Comenzamos limpiando los chipirones frescos. Para ello, separamos los cuerpos de los tentáculos y quitamos la pluma, extraemos las vísceras y enjuagamos todo el cuerpo y los tentáculos con agua. Cuando queden limpios, cortamos los cuerpos en anillas.
Acto seguido, dividimos los tentáculos por la mitad y en cuartos, según el tamaño que deseemos y, en una cazuela grande u olla vertemos un poco de aceite de oliva, agregamos el ajo y la guindilla y freímos todo unos cuantos minutos a fuego bajo hasta que el ajo adquiera un tono dorado. Incorporamos los calamares y dejamos que adquieran el sabor de la mezcla.
Agregamos las alcaparras desañadas y, tras un par de minutos, añadimos el vino blanco. Dejamos que evapore y, una vez evaporado, vertemos el concentrado de tomate. Por último, añadimos la salsa de tomate y una pizca de pimienta y sal al gusto de cada una.
Cubrimos todo con la tapa y dejamos que nuestra creación italiana se cocine durante 15 o 20 minutos hasta que las anillas de los calamares queden tiernas y la salsa adquiera una textura con volumen. Servimos todo y lo acompañamos de pan.
De esta manera, obtendremos una receta para chuparse los dedos y con la que los comensales no quedarán indiferentes. Una elaboración sana y nutritiva, además de protéica, que enamora a todos los paladares italianos cada año.