La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, durante una sesión de control al Gobierno / JJ Guillén - EFE
De cuatro días contemplados por ley en este momento a una propuesta de diez días. Diez días son los que la vicepresidenta Yolanda Díaz considera que son el mínimo que cualquiera necesita para volver al trabajo, tras perder a un ser querido.
¿Cuándo está preparado uno o una para esto? Si me lo preguntan a mí diría que hace falta toda la vida y aún no es suficiente para superar una pérdida, porque el tiempo amortigua pero no consigue cauterizar del todo la herida, jamás.
En esta tesitura y teniendo muy claro que la política cada vez apela más a las emociones que al discurso real y contrastado, la nueva propuesta de Díaz, vuelve a ser otra vez una iniciativa unilateral a la que evidentemente, es muy difícil manifestar oposición sin que te saquen cantares.
La idea le pilló al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi en un foro público, y no pudo ocultar su asombro traducido en ironía y sonrisa y tildarlo de “ocurrencia”, algo que obviamente no ha gustado a la Vicepresidenta que le ha reclamado seriedad.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi / LUIS TEJIDO - EFE
Campanas al vuelo
Seriedad es no lanzar las campanas al vuelo sin haber hablado con nadie. Seriedad es hacer públicos los temas cuando por lo menos lo saben tus socios de Gobierno, más que nada, para que no tenga que ser el ministro del ramo, a la sazón tu compañero, quien tenga que enmendarte la plana públicamente.
Seriedad es trabajar con datos. Es fantástico salir a la palestra a hacer un anuncio como ese, de alcance y que va a obtener el respaldo de la mayoría de la opinión pública, y esperar a ver qué pasa.
Pues pasa que detrás de eso se generan expectativas que luego es muy complicado que se cumplan. Pasa que cuando se apela a las emociones, es muy difícil recular, máxime cuando hablamos de cuestiones como esta, la más dura de todas: perder a uno o a una de los tuyos.
Cuando se apela a las emociones es muy difícil recular, máxime cuando hablamos de algo tan duro como perder a un ser querido
A Díaz se le han olvidado “pequeños detalles” como quién va a pagar esos días, o cómo se tienen que organizar las empresas para cubrir esas bajas. Y lo más importante, se le ha olvidado que estas iniciativas de calado no se deben anunciar antes de haber mantenido las conversaciones adecuadas, y las negociaciones pertinentes con los afectados.
Es bastante poco digno salir en los medios con una propuesta de esas características y esperar a ver que te dicen los implicados, sabiendo que todos estaríamos de acuerdo en poder hacer un duelo, cuanto más largo mejor. No se gestiona así, y no debería hacerse política a golpe de titular. Y no se juega con las emociones para que luego otros sean los malos de la película.
Consensos
La política es buscar consensos, procurar acuerdos y además intentar encontrarlos sin altavoces. La comunicación se hace cuando ya se ha llegado a un acuerdo, hacerla antes sólo genera malestar y todo se convierte en una provocación. En este juego y en concreto para esta propuesta ya se sabe quién gana la batalla mediática y la de la calle, quien más ofrece.
Sin embargo, es bueno recordar que hay triunfos que son pan para hoy y hambre para mañana. Se entiende que la Vicepresidenta esté dolida y enfadada por no poder sacar adelante algunas de sus medidas estrella como la reducción de jornada.
La política tiene que ir mucho más allá de conseguir un titular o un minuto en la televisión
La situación que tiene el gobierno de coalición es tan endeble que hay que pelear cada cosa, todo el tiempo y con todos, y eso implica que muchas iniciativas se quedan fuera, independientemente del interés que tengan.
Pero este problema no se arregla elevando la puja con otra propuesta. ¿Se ganan así votos?
A mi juicio ni votos, ni votaciones en el congreso. A las pruebas me remito. Eso sí, se genera un caldo de cultivo que favorece la crispación, y de eso ya estamos hartos.
Que toca hacer política con mayúsculas y dejarse de brindis al sol. La política tiene que ir mucho más allá de conseguir un titular o un minuto en la televisión.
Respecto al duelo, cada uno sabe lo que necesita. En general toda la vida.