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El presidente del PNV, Aitor Esteban, junto al secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza

El presidente del PNV, Aitor Esteban, junto al secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza L. Rico EFE

Opinión

Los accidentes

Publicada

El presidente del Euskadi Buru Batzar, Aitor Esteban, se sorprende cuando el secretario general de los socialistas vascos, Eneko Andueza, habla. Es normal, no tenían costumbre. Pensaba Esteban, que las discrepancias entre ambos partidos, “estas pequeñas batallitas” las llama, eran meros accidentes, pero ahora tiene la sensación de es algo planificado y que los socialistas vascos han entrado en campaña electoral. 

Es normal que piense así, aunque no se lo crea. Los socialistas vascos han tragado históricamente carros y carretas con el PNV. Han sido ninguneados tanto por los nacionalistas como por el gobierno de turno en Madrid. Sus posiciones y opiniones han estado supeditadas a los intereses de los otros, fueran los de Zapatero o fueran los de Ortuzar. Han ejercido de comparsas y morrois del nacionalismo...

Es lógico que el nuevo marco de relaciones le chirríe a Esteban, al PNV y al resto del país, empezando por los cronistas del paisito, que aún no se han puesto al día. Por eso, cuando el socialista discute decisiones o actitudes jeltzales, acostumbran a afirmar que el susodicho irrumpe, arremete, reaviva tal o cual conflicto, etcétera. Hacen el juego que Sabin Etxea les marca.

No obstante, si hacemos un mero repaso a las cuestiones que en estos momentos provocan los roces y eczemas en las relaciones de ambos partidos, veremos que la mayoría se han originado en el lado peneuvista. Dato mata relato. Veamos. 

El euskera en las OPES. El PNV promueve una nueva Ley sobre el euskera en las oposiciones públicas de empleo. En dicha ley se incrementa, sin límites, la exigencia del conocimiento de una de las dos lenguas vascas para poder acceder a un empleo público, eliminando de un plumazo que la población sin perfil acreditado pueda soñar con ser funcionario.

Los socialistas abogan por la existencia de unos índices de referencia con unos límites mínimos y máximos de euskera y según cada empleo. Dicen que la falta de esos índices “cercena” los derechos de parte de la población y abre la puerta a la impugnación judicial permanente. Además, añado, la nueva Ley facilita la consolidación de una estructura funcionarial, educativa o sanitaria de obediencia estrictamente nacionalista

Puerto de Pasaia. El PNV pide desclasificar el puerto de Pasaia para que deje de ser de titularidad estatal y pase a titularidad autonómica, bajo su control. El PSE afirma que eso sería como pasar de Primera División a Regional Preferente y que pondría en riesgo 4.000 puestos de trabajo. La presidenta de del Gipuzku Buru Batzar con argumentos de gran calado, califica a Andueza de españolista. Ya puestos, yo le habría llamado españolazo. 

Ayesa Digital. Tras la venta de la ingeniería a un grupo canadiense, las alarmas ulularon en el gobierno vasco y en el PNV, preocupados por la tendencia de destrucción industrial en Euskadi. Rápidamente se lanzaron a la compra de Ayesa Digital, que incluye a la antigua Ibermática, vendida a Ayesa en 2022 por unos 160 millones de euros.

Finalmente, a finales del 2025, un consorcio financiero vasco formado por Kutxabank, Teknei, Gobierno vasco, Fundación Vital y Fundación BBK adquirieron la compañía por 480 millones de euros.

A pesar de la implicación de hoz y de coz de Sabin Etxea en el rescate, perdiendo mucha pasta, los representantes del PNV en Kutxa Fundazioa, votaron en contra. Y sin embargo, tanto los jeltzales como Bildu piden que la sede de la compañía se mantenga en Gipuzkoa, mientras que el presidente de Cebek, los empresarios de Bizkaia, dice que si Bizkaia ha apostado por la empresa y Gipuzkoa no, blanco y en botella. 

El PSE, de perfil en esta historia de las sedes, lo único que manifiesta es que la postura de CEBEK tiene su lógica ya que la Fundación BBK pone pasta y la Kutxa Fundazioa no. Por resumir, esto es un conflicto del PNV, en el PNV y con el PNV. Culpar a otros no tiene sentido. 

Publicar el origen de los detenidos por la policía. El consejero nacionalista de Seguridad, Bingen Zupiria, anuncia que se publicará el origen de las personas que sean detenidas, presuntamente, por cometer un delito. El PSE se opone porque no entiende que aporta este dato, ni que ayuda a la convivencia y a la disminución de los delitos. Aitor Esteban está a favor de lo decidido por el consejero. El alcalde Bilbao no, la alcaldesa de Barakaldo tampoco. Ambos del PNV.

Los pisos de San Sebastián. El alcalde de Donostia-San Sebastián y el lehendakari Pradales anuncian en Riberas de Loiola la edificación de 400 alojamientos. El consejero del ramo, el socialista Denis Itxaso, que no ha sido invitado al anuncio y que está embarcado en una dura y difícil tarea encaminada a la construcción de vivienda asequible en un país que apenas ha edificado en las últimas décadas, reduce las viviendas anunciadas a 200 y califica el anuncio de “frívolo”. El presidente del PNV, muy indignado, afirma días después que Itxaso tiene tarjeta amarilla del PNV y que a la próxima a la calle. Unas risas.

3 de marzo. Este año se conmemora el 50 aniversario de la masacre obrera de Vitoria Gasteiz, con cinco trabajadores asesinados por la Policía Armada, los grises, a las órdenes entonces del ministro Fraga Iribarne.

En su afán por molestar a sus socios socialistas en el ayuntamiento de la capital de Euskadi, y aprovechar electoralmente una efeméride que, vaya usted a saber por qué, ha sido fagocitada por el soberanismo, hoy bildutarra, el PNV pide que el gobierno de Pedro Sánchez pida perdón por la matanza. 

Perdón por el 3 de Marzo, perdón por el bombardeo de Gernika. La lectura simplista de españoles matando vascos, en eso se resume todo, obvia siempre la realidad. Que en Gernika el gobierno de España fue bombardeada por los sublevados y que en Vitoria la policía franquista mató a obreros emigrantes españoles, que pedían mejores condiciones de vida y que estaban encuadrados en sindicatos clandestinos españoles.  

El PNV siempre se ofende y te demanda disculpas, aunque no se las aplica. Podría, no se yo, pedir perdón a los cántabros, a los asturianos y al resto de españoles tras rendir 10.000 tropas en Santoña. O revisar su papel en las relaciones con ETA a finales de los setenta y primeros ochenta y, seguidamente, pedir disculpas. O contarnos lo de Lizarra. Y pedir perdón.

O lo de la contramanifestación tras el asesinato de Fernando Buesa, y avergonzarse, o su compromiso escaso y parcial con la Memoria Histórica, o la nula voluntad en hacer pedagogía democrática del sufrimiento causado por el terrorismo de ETA en las ikastolas y centros educativos y en la sociedad en general. Menos lobos.

Cuando las lía siempre el mismo, no parece muy justo empatar al liante con el liado. Aunque el bulero, de buller, tenga un coro de aduladores y no esté acostumbrado a que el debilucho de la clase, que ha aprendido a dar cera y a pulir cera, le haga frente. 

A esto se suma que los problemas en casa de Esteban se multiplican y no da a basto: Palacete de Getxo, con dos concejales beneficiados por el derribo, en fraude, de un edificio el la localidad costera vizcaína, para edificar viviendas de lujo. Dimisión de la alcaldesa de Santurtzi, del PNV, justo antes de que la cesada concejala de Seguridad, del PNV, anunciara que el PNV le había presionado para meter gente del PNV en la Policía Municipal. 

Cuesta abajo y sin frenos, Aitor. Al punto de un accidente, este sí, grave