La salud mental es uno de los temas que más atención social están recibiendo en los últimos años, especialmente tras la pandemia, lo que ha llevado a la gran mayoría de formaciones políticas a dedicar parte de sus esfuerzos y propuestas para solucionar esta problemática cada vez más pronunciada. En esta ocasión, es el grupo Vasco Popular-Ciudadanos, a propuesta del parlamentario José Manuel Gil Vegas (Ciudadanos), quien ha presentado al Parlamento vasco una Proposición no de ley para ampliar la cantidad de psicólogos públicos en Euskadi

La medida, que según fuentes de Ciudadanos, "previsiblemente", y tras varias conversaciones sobre el contenido junto al PNV, contará con el apoyo del ejecutivo vasco, pretende triplicar el número de plazas públicas para igualar la media europea. De este modo, aunque no se han concretado los plazos en los que pretenden conseguirlo, esperan pasar de 6 -la cifra actual en Euskadi- a 18 psicólogos por cada 100.000 habitantes.

Destacan que, "desde el primer momento" la actitud del PNV, especialmente la del parlamentario Jon Aiartza -que es quien firma la enmienda de su formación y quien ha estado presente en la mayoría de las reuniones- ha sido muy buena, y aseguran que todos los grupos están de acuerdo con el objetivo fundamental de la proposición, aunque Gil Vegas deja a parte su optimismo y señala que "arrancar compromisos al Gobierno más allá de declaraciones de buenas intenciones suele ser complicado". 

Además, desde la formación naranja señalan que tras negociar con el ejecutivo, ahora han abierto el diálogo con Elkarrekin Podemos-IU, y se muestran confiados en que también se sumen a la propuesta. Respecto a EH-Bildu, apuntan que no han tenido ningún tipo de conversación hasta ahora, aunque estos sí han presentado una enmienda.

El líder de Cs en Euskadi, José Manuel Gil.

Psicología y psiquiatría, dos perfiles "complementarios"

Con todo esto, a falta de sorpresas, parece que la Proposición no de ley presentada por el Grupo Vasco Popular-Ciudadanos, saldrá adelante con el apoyo de gran parte del Parlamento vasco, con el fin último de mejorar la atención psicológica en la sanidad vasca

Parte del diagnóstico que hace Gil Vegas, trata sobre la escasez de psicólogos públicos en Euskadi, la cual contrasta con la cantidad de psiquiatras que hay, en comparación, dentro del Osakidetza. Asegura que estos son dos perfiles “complementarios” y que en algunos casos “deben trabajar de la mano”, pero no siempre intercambiables.

Señala que al haber un número tan bajo de psicólogos los problemas relacionados con la salud mental están siendo tratados en primera instancia el médico de familia "con un arsenal farmacológico casi como única medida, lo que no es la solución", y cuando estos ven que el tema "se les complica" lo derivan a una unidad dirigida por psiquiatras, lo que según el propulsor de la medida es un problema "porque da a las enfermedades de salud mental un enfoque farmacológico y medicalizado que resulta muy sintomático".

En esta línea, insite en que "lo ideal" sería utilizar ese arsenal farmacológico como primer paso, "para sacar a la personas de ese agujero negro", y luego "deberían ser los psicólogos" quienes pudieran hacer una terapia mucho más a fondo. Algo que según el Gil Vegas no es posible actualmente debido a la falta de plazas.

Cualquier terapia requiere una frecuencia por lo menos semanal, y ahora están dando citas para dentro de un mes o mes y medio, por eso quienes se lo pueden permitir lo que están haciendo es tirar de psicólogos privados, y quienes no, se ven obligados a la cronificación y al empastillamiento para casi siempre”, asegura. 

De este modo, asevera que “es obvio que faltan psicólogos públicos por todas partes”, y señala que actualmente en Osakidetza, quienes ocupan estas pocas plazas “no están pudiendo hacer ningún tipo de terapia”, porque estas exigen mucho más tiempo.

Red de Salud Mental de la OSI Araba. / Osakidetza

Una demanda social y profesional

Pese a que esta norma está dirigida directamente al ámbito de la sanidad, "y no entra en otros temas como el cultural o el educativo", Gil Vegas señala que "hay todo un camino que recorrer" y que es necesario "abrir el melón" de la presencia de psicólogos en la atención primaria, pero también la de asistentes sociales, terapeutas ocupacionales, etc., además del de los psicólogos en el ámbito educativo. Una serie de temas, que como indican desde Ciudadanos, "algunas enmiendas sí han planteado".

Por otra parte, insiste en que esta medida responde a dos demandas ante las que hay que dar respuesta: una social y otra profesional. Sobre la primera, asegura que la salud mental “es un problema más en la vida, igual que la salud física”, y señala que todavía hay un montón de casos ocultos al respecto: como el suicido, la delincuencia o la drogadicción, los cuales “se tratan como problemas de orden público o sociales, y que tienen detrás un problema de salud mental”.

Respecto a la segunda, a la demanda profesional y de puestos de trabajo, Gil Vegas hace referencia a la demanda cada vez mayor de estudiantes de psicología que se examinan en la prueba del PIR (Psicólogo Interno Residente) y que reclaman también un aumento de plazas.