Tras semanas de encuentros, negociaciones y pactos entre el Partido Socialista y los diferentes partidos políticos con representación en el Congreso de los Diputados -entre los que destacan las fuerzas independentistas-, este miércoles la Cámara Baja acoge el primero de los dos plenos en los que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, será investido por tercera vez como presidente del Gobierno. 

El Partido Socialista y Sanchez, que cuentan una mayoría absoluta de 179 diputados gracias al apoyo de Sumar, ERC, JUNTS, PNV, EH-Bildu, Coalición Canaria y BNG, tienen más que asegurado el éxito de esta investidura. Sin embargo, el sendero recorrido para reunir todos estos votos ha estado marcado por el conflicto, y especialmente, por las polémicas negociaciones con el independentismo catalán, que exigía como medida imprescindible el desarrollo de una ley de amnistía que abordara todos los delitos realizados durante el Procés.

Pero además de lo acordado con el soberanismo catalán, es necesario tener en cuenta lo pactado con los partidos independentistas de Euskadi. Tanto EH-Bildu como PNV, que en conjunto suman once escaños (seis para la coalición abertzale y cinco para los nacionalistas vascos) han confirmado ya su apoyo a la investidura del dirigente socialista que comienza este miércoles y se extenderá hasta el jueves a medio día. 

Aunque las dos formaciones vascas serán parte de esa mayoría absoluta, las negociaciones con Bildu y el PNV han sido muy diferentes. Mientras la izquierda abertzale mostró desde el primer momento su apoyo a la investidura de Sánchez, los jeltzales fueron protagonistas de un pacto más extendido en el tiempo, y de hecho, a expeción de Coalición Canaria, fueron los últimos en asegurar su sí, a la candidatura del líder socialista. 

María Jesús Montero, Pedro Sánchez, Andoni Ortuzar y Aitor Esteban. EBB

Una legislatura en tensión

Aunque Pedro Sánchez y el PSOE hayan podido reunir una mayoría suficiente para sacar adelante la investidura, en el momento en que este nuevo mandato eche a andar la situación va a complicarse todavía más. Los socialistas tendrán, a partir de este jueves, la ardua tarea de cumplir con todas las promesas a las que se han comprometido en estas últimas semanas. Entre ellos el alcanzado con el PNV. 

Consciente de esto, el presidente del EBB del Partido Nacionalista, Andoni Ortuzar, este martes en Antena 3 aseveró que a lo largo de esta nueva legislatura el Partido Socialista deberá cumplir todo lo que han pactado para esta nueva investidura. Una referencia clara a los acuerdos incumplidos en la pasada legislatura, en un escenario que Ortuzar no está dispuesto a repetir. 

"Deben ser valientes y asumir los compromisos que han firmado, porque si ellos no los asumen, nosotros tampoco vamos a asumir los nuestros", aseguró el dirigente abertzale, quien avisó de que, de no ser así, la vida de esta nueva legislatura "será muy corta". 

Máxima conflictividad social y política

Las exigencias aceptadas por los socialistas, han provocado numerosas reacciones en su contra protagonizadas, en su mayoría, por el Partido Popular, Vox, y el conjunto de sus votantes. De hecho, desde que se confirmó que el PSOE estaba dispuesto a amnistiar a aquellos condenados por el Procés, entre ellos el expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, miles de personas se han manifestado en Madrid y ante la sede de los socialistas en Ferraz, en contra de Sánchez y la ley de amnistía. Una norma que fue fundamental para cerrar el pacto de investidura con ERC, y posteriormente con Junts. 

Estas movilizaciones han sido objetivo de numerosas denuncias por parte de quienes sí apoyan la ley de amnistía y la investidura de Sánchez. Uno de los casos más recientes fue el del secretario de Política Federal del PSOE y exlehendakari, Patxi López, quien este mismo martes dijo estar "radicalmente a favor de que se puedan celebrar cualquier manifestación", pero "absolutamente en contra" de los cánticos y gritos realizados en estas propuestas. Entre estas, proclamas como "los Borbones a los tiburones", e incluso "vivas a Franco", por los cuales exigió que "algún responsable político asuma la responsabilidad".