Además del refuerzo de la Ley de Juventud de 2022 para regular los controles administrativos de los campamentos a raíz de la polémica de Bernedo, el Gobierno vasco ha aprobado este martes un decreto de actividades de ocio educativo y tiempo libre, en el que establece más requisitos y sustituye al publicado en 1985.
“El nuevo decreto es una herramienta legal que empodera las actividades de ocio y tiempo libre de Euskadi, blinda el nivel de bienestar de los niños y niñas que participan en ellas y da seguridad a las familias”, ha explicado la consejera de Igualdad, Justicia y Derechos Sociales, Nerea Melgosa.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, presenta a 30 de junio de 2026 el decreto que regula las actividades de ocio educativo y tiempo libre entre menores de edad y adolescentes
La primera medida que recoge el decreto es la necesidad de realizar una declaración responsable por parte de la entidad organizadora, cuya presentación se tendrá que hacer un mes antes del inicio de la actividad y la cual será supervisada por personal inspector del departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico.
Además, el personal tendrá que presentar el certificado negativo de delitos sexuales. Asimismo, las administraciones públicas elaborarán protocolos de actuación para prevenir, detectar y actuar frente a la violencia machista y un posible.
Inclusión
Otra de las medidas relevantes es la asignación de una persona delegada de protección a la infancia y la adolescencia que será la persona de referencia y se encargará de cumplir el protocolo y de promover un espacio inclusivo.
En este sentido, las actividades dirigidas a menores con discapacidad contarán con los apoyos, ajustes y condiciones de accesibilidad que resulten necesarios, tal y como indica el Gobierno vasco.
Un grupo de niños, durante un campamento de verano, en una imagen de archivo
Del mismo modo, se garantizará el respeto a los derechos lingüísticos de las personas participantes, promoviendo el uso del euskera y asegurando, al mismo tiempo, que todas las personas puedan participar y acceder a las actividades en condiciones de igualdad, con independencia de la lengua que utilicen.
Mejora de ratios
En cuanto a la presencia de directores al frente de este tipo de actividades, siempre tendrá que haber un director —persona responsable—, y en el caso de que haya más de 100 personas participantes, deberá obligatoriamente haber dos directores.
También habrá al menos dos monitores —en el anterior decreto valía con uno para grupos de menos de 10 niños—, y cuando participen 21 o más se incorporará al equipo, como mínimo, un monitor por cada diez participantes.
Por ejemplo, para un grupo de 21 menores habrá 2 monitores y un director, y en uno de 31, 3 monitores y un director.
