El rincón medieval ideal para una escapada.

El rincón medieval ideal para una escapada. AFA Hirigintza Flickr

Rutas de Euskadi

El rincón medieval perfecto para una escapada: las mejores chuletillas al sarmiento y una iglesia del siglo XVIII

Pasear por esta localidad es toda una experiencia, ya que permite descubrir la esencia del pasado en un entorno repleto de un encanto único.

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Euskadi cuenta con decenas de pueblos medievales hermosos en su corazón. Muchos de estos hoy guardan su trazado histórico gracias a sus estrechas y empedradas calles y un patrimonio arquitectónico que refleja siglos de historia.

Pasear por estas localidades es toda una experiencia, ya que permite descubrir la esencia del pasado en unos entornos repletos de un encanto único. Además de la riqueza cultural, lugares como Salinillas de Buradón, en Álava, sobresalen por ser un remanso de paz, así como por sus propuestas gastronómicas y los paisajes que los envuelven.

Una joya en el corazón vasco

Salinillas es el destino ideal para disfrutar de una escapada en cualquier época del año. Situado en la Rioja Alavesa, justo en la parte meridional de la provincia de Álava, es un enclave atractivo por su muralla medieval defensiva, así como por su trazado del Medievo y su hermoso entorno natural a las faldas de la Sierra del Toloño, como explica el Ayuntamiento de Labastida.

El nombre de este rincón vasco deriva de un manantial salino, "importante fuente de riqueza para la villa hasta el siglo XIX, de la que da fe su espectacular conjunto arquitectónico popular".

Hoy, guarda buena parte de su cerca amurallada y dos de las cuatro puertas que tenía erigidas bajo el mandato de Alfonso X el Sabio al ser "'frontera de Navarra con Castilla'" durante el siglo XIII. Estas se ampliaron entre los siglos XVI al XVIII y ahora están "levantadas en mampostería rodeando la villa". Hoy, estas son un icono emblemático de Euskadi y monumento nacional.

A la villa se accede fácilmente a través de una de sus puertas, la del norte o la puerta de Toloño. "Bien conservada y formada por un arco de medio punto, sobre la cual se aprecian las saeteras que la defendían. la puerta se cerraba en rastrillo", subraya el consistorio.

Según el portal oficial de Turismo Euskadi, esta coqueta villa estuvo fortificada en la Edad Media debido a su situación fronteriza entre Castilla y el Reino de Narra. En la actualidad, ese entramado defensivo es lo que la vuelve atractiva, por donde pasan cientos de turistas al año.

La localidad se fundó por el rey Sancho IV de Castilla en 1264 y por su importancia geoestratégica y económica, se amuralló como villa defensiva con piedra caliza en mayor parte.

Durante los siglos XVI y XVII se realizó una reforma de ella y se modificó parte de esta, además de derribarse ciertas piezas y emplearse las mismas piezas en el trazado nuevo. "La puerta norte, con su arco escarzano, pertenece a esa época".