Un hombre detecta cargos no autorizados. Shutterstock
Ya es oficial: si detectas cargos no autorizados, puedes reclamar su devolución inmediata, según la Ley
Es importante guardar los justificantes a la hora de reclamar. Si después de la revisión continúa la confusión o hay un error, se debe contactar con la compañía para despejar las dudas o que se proceda a la corrección.
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A veces ocurre que uno detecta cargos no autorizados en su factura y se queda confuso porque no sabe qué hacer. En casos como este, es importante revisar los conceptos con detalle y las fechas, así como conservar los justificantes que ayudarán a la hora de reclamar.
Si después de la revisión continúa la confusión o hay un error, se debe contactar con la compañía para despejar las dudas o que se proceda a la corrección. Si no se da una respuesta satisfactoria, se puede acudir a otro tipo de instituciones u organismos de consumo que apoyan los derechos del consumidor.
Lo que dice la Ley
La Ley protege a los consumidores o usuarios ante posibles cargos no autorizados, por lo que el consumidor puede estar tranquilo ante las facturas sospechosas o los cargos indebidos.
Tal y como recoge el Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias en su artículo 112, si el importe de la compra o un servicio se cargase de forma fraudulenta o indebida haciendo uso del número de una tarjeta de pago, el usuario o titular de la tarjeta puede "exigir la inmediata anulación del cargo".
"En tal caso, las correspondientes anotaciones de adeudo y reabono en las cuentas del empresario y del consumidor y usuario titular de la tarjeta se efectuarán a la mayor brevedad", añade el BOE.
En cambio, si la compre hubiese sido realizada por el consumidor o usuario titular de la tarjeta de pago "y la exigencia de devolución no fuera consecuencia de haberse ejercido el derecho de desistimiento o de resolución", este estará obligado frente al empresario al "resarcimiento de los daños y perjuicios ocasionados como consecuencia de dicha anulación".