Anaut Patterson (izqda), CEO de Algaloop, durante la visita del director de Pesca del Gobierno vasco, Leandro Azkue, y Pedro Manterola, director de AZTI / Irekia

Anaut Patterson (izqda), CEO de Algaloop, durante la visita del director de Pesca del Gobierno vasco, Leandro Azkue, y Pedro Manterola, director de AZTI / Irekia

Empresas

Así es Algaloop, la 'Basordas de microalgas' que busca escalar al nivel industrial en Asteasu

Una start-up trabaja con la UPV para producir 40 toneladas de microalgas para crear biofertilizantes y extractos alimentarios

16 abril, 2022 05:00

El Gobierno vasco ha dado recientemente cuenta de la fe que tiene depositada en la gran piscifactoría que concurre a los fondos europeos para instalar en los terrenos de la antigua central nuclear de Lemoiz. Un proyecto  que aspira a obtener 20 millones de Bruselas para poner en marcha una superficie capaz de producir hasta 10.000 toneladas de productos marinos como el salmón, el lenguado, el atún o el langostino. Lakua, por lo pronto, ha adelantado de su bolsillo más de 30 millones para que el proyecto -que requiere una inversión total de 105 millones- salga adelante.

La piscifactoría, cuya participación vasca se limitará a la presencia de AZTI y la guipuzcoana Sea Link Technlogies parece ahora tener un precedente en forma de algas. Algaloop, una start-up guipuzcoana, trabaja ya en el campo alimentario y el energético con el objetivo de producir más de 40 toneladas anuales de microalgas en Asteasu. El innovador proyecto guipuzcoano, que cuenta con la participación del Gobierno vasco, BIC Gipukoa, Naturklima, la SPRI y la Diputación Foral de Gipuzkoa, ha sido visitado esta misma semana por el director de Pesca del Gobierno vasco, Leandro Azkue, y Pedro Manterola, director de AZTI.

Al frente de la start-up, creada el pasado mes de septiembre, está Anaut Patterson, que reconoce que su proyecto podría tener "sinergias" con la piscifactoría de Basordas. La compañía busca escalar a nivel industrial la producción de las cepas que ya se están usando en Asteasu en el estudio de viabilidad que se está realizando actualmente: la Chlorella vulgaris, la Haematococcus lacustris y la Arthrospira platensis, especies habituales en los procesos de producción de microalgas y que ya cuentan con resultados comerciales contrastados. "Ese es el objetivo: buscar una continuidad industrial para lo que estamos haciendo ahora".

Aunque esta explotación -hecha sobre unos invernaderos que estaban abandonados en la localidad- compartirá el objetivo de explotar producción acuícola en entornos de interior, los usos que darán a esa producción serán distintos. Frente al estrictamente alimentario de Basordas, Algaloop buscará desarrollar extractos alimentarios, pero también biofertilizantes, biomateriales o cosméticos, entre otros productos. Las microalgas podrían permitir también el tratamiento de residuos sólidos no renovables, la depuración de gases derivados de la combustión o la depuración de aguas residuales.

Patterson destaca el "mercado emergente" en el que se está convirtiendo el sector de las microalgas y que, de escalar a esas 40 toneladas anuales de producción, generaría 10 puestos de trabajo en una Asteasu que se convertiría en un foco de descarbonización junto a la planta de Siemens Gamesa.