Parte de la plantilla de Crisalion Mobility, ya despedida y pendiente del cobro de indemnizaciones / X

Parte de la plantilla de Crisalion Mobility, ya despedida y pendiente del cobro de indemnizaciones / X

Empresas

La plantilla de Crisalion irá al Fogasa para cobrar parte de las nóminas pendientes

Los trabajadores ya han sido despedidos formalmente tras el proceso judicial en Madrid pero quedan sujetos a los límites de pago del organismo público para cubrir salarios de empresas en quiebra

Publicada

De forma paralela al proceso concursal de Crisalion Mobility en el mercantil de Bilbao, en los juzgados de lo Social de Madrid se ha seguido el juicio por las cantidades demandadas por la plantilla del proyecto para lanzar al mercado un avión eléctrico.

Finalmente el proceso desarrollado en diciembre, en el que el último grupo de trabajadores solicitaba la extinción de los contratos y el pago de indemnizaciones, ha sido breve y ha finalizado con la salida formal de estos empleados de la compañía, aunque no hay recursos para satisfacer esas cantidades.

La plantilla solicitaba intentar aclarar las cantidades recibidas a través de ayudas públicas y si hubo negligencia en la gestión, una vía por la que no se ha avanzado de forma que la única salida para los trabajadores ante la falta de fondos es el Fogasa.

Las nóminas pendientes desde el pasado verano, así como las indemnizaciones por despido, quedan sujetas así a las limitaciones del órgano público para hacer frente a impagos de empresas insolventes, con el consiguiente perjuicio económico para los trabajadores.

Proyecto de eVTOL de Crisalion Mobility

Proyecto de eVTOL de Crisalion Mobility

Por otro lado, queda pendiente la resolución en Bilbao de un proceso concursal en el que ha brotado, casi por sorpresa, una oferta de adquisición de activos de Crisalion, que cuenta en las instalaciones de Madrid ya con un prototipo de eVTOL, aunque con la subrogación de solo dos trabajadores.

Se trata de una propuesta de uno de los socios minoritarios, una sociedad del Grupo Valdemira, en busca de tratar de recuperar la tecnología y los permisos desarrollados estos años para tratar de relanzar el proyecto más adelante que está pendiente del visto bueno de la administración y el juez concursal.