El consejero de Industria, Mikel Jauregi / Araba Press
Mikel Jauregi, un gestor 'jatorra' en el departamento más exigente del Gobierno vasco
Una de las sorpresas cuando Pradales anunció su equipo de gobierno, el guipuzcoano no responde al perfil de político clásico
Cercano y dicharachero, Mikel Jauregi no responde al perfil clásico de titular de una cartera tan seria como la industrial. Menos aun al perfil de político al uso, y él mismo reconoce que le ha sorprendido la tirantez que en ocasiones marca el día a día en el Parlamento Vasco.
Jauregi fue una de las sorpresas en el equipo de gobierno de Imanol Pradales, que apostó por perfiles técnicos en los dos departamentos económicos controlados por el partido nacionalista, el de Industria y el de Hacienda.
En el caso de Jauregi, además, el haber hecho carrera en la empresa privada en el extranjero le aportaba un punto mayor de exotismo, de incertidumbre, también ciertas expectativas en lo relativo a la gestión por llegar a Lakua desde fuera de la política.
Mikel Jauregi antes de la entrevista con Crónica Vasca / Araba Press
Independiente y gestor
"Estoy aprendiendo", dice cuando se le pregunta por las sensaciones en estos casi dos años al frente de la cartera industrial, la que más titulares ha copado por la permanente crisis económica y geopolítica.
El guipuzcoano alaba en esta entrevista con Crónica Vasca a su equipo, su motivación, y valora que "el 90%" de su departamento no procede del ámbito político.
También reconoce el reto inesperado que supone pasar a un nivel de exposición pública tan elevado, destaca ese progresivo aprendizaje a la hora de enfrentarse a los medios de comunicación y pide crítica constructiva, tanto a los medios como a partidos de la oposición y sindicatos.
El consejero Mikel Jauregi / Araba Press
"No he elegido yo este nivel de exposición mediática. No he elegido yo a Trump", se explica cuando se le pregunta por su recurrente aparición en ruedas de prensa y foros con empresarios.
Jauregi, en menos de dos años, ha encabezado gestiones en Talgo, Uvesco e Ibermática, ha presentado un plan industrial multimillonario y ha sido la cara pública del Gobierno vasco ante las crisis de Bridgestone, Guardian o Tubos Reunidos, todo ello mientras fuera se recrudecen los conflictos arancelarios, geopolíticos y militares.
Sobre el éxito con esas grandes operaciones corporativas es inevitable preguntarle por la histeria de los plazos y los acuerdos en el último minuto. Sonríe y dice: "somos así, nos va el drama".