La CEO de ITP Aero, Eva Azoulay, en la inauguración del centro de innovación de Zamudio / Iñaki Berasaluce E Press
ITP Aero prolonga tres años la paz social en Zamudio y asegura el plan de inversiones de Bain
Las instalaciones centrales del fabricante de motores de avión superan ya los 1.800 trabajadores y se convierten en la principal planta industrial de Bizkaia
ITP factura casi 1.900 millones de euros en 2025 con una plantilla de más de 6.000 trabajadores
Cuando el viento sopla de cola todo es más sencillo. Sin ruido y sin exposición mediática, ITP Aero ha renovado el convenio de su centro principal en Zamudio hasta finales de 2028.
Con el apoyo de la mayoría sindical que conforman UGT y ELA, la compañía se asegura la paz social en su cuartel general prácticamente hasta el final de la década, coincidiendo con el segundo acto con Bain Capital al frente en el que se esperan fuertes inversiones.
El fabricante de motores de avión se ha convertido en referencia empresarial vasca indiscutible y protagoniza de hecho uno de los programas tractores del plan industrial del Gobierno vasco.
El programa tractor de ITP, el primero en darse a conocer desde Lakua en febrero, movilizará más de 100 millones para generar 800 nuevos empleos en tres años, justo el horizonte temporal que marca el nuevo acuerdo para el convenio.
Directivos de ITP Aero junto a miembros del Gobierno vasco en una feria del sector
300 personas más en 2025
Más allá de ese paquete de inversiones, el crecimiento de la aeronáutica en Zamudio es ya fulgurante.
Tras la puesta en marcha del nuevo centro de investigación para nuevos materiales más ligeros, en 2025 las instalaciones del parque tecnológico alumbraron 300 nuevos puestos de trabajo, lo que dispara a la compañía en estas instalaciones ya por encima de las 1.800 personas.
Esta es ya de hecho la industria más grande de Bizkaia y va camino, siempre que las proyecciones se materialicen, de mirar de tú a tú a uno de los dos gigantes del sector en Euskadi, Michelin Vitoria (algo más de 3.000 operarios).
Trabajador de ITP Aero
Contrato de relevo
Volviendo al último acuerdo para renovar el convenio (2025-2028), es cierto que no ha contado con el aval de CCOO, central que considera se podía haber arrancado algo más en un contexto de aumento de facturación y beneficio así como de importantes dividendos a los accionistas, entre los que está el Gobierno vasco vía Finkatuz.
Aun así, desde UGT, primera fuerza en este centro de trabajo, se valora que la buena marcha de la compañía permite reducir el tiempo de trabajo anual y asegurar incrementos salariales por encima del IPC, así como una serie de mejoras de corte social referidas a la posibilidad de reducción de jornada para cuidado de menor o el contrato relevo.
En ese último punto se espera que un total de 68 trabajadores puedan acogerse al relevo durante la vigencia del convenio.
El lehendakari, Imanol Pradales (d), junto a Carlos Alzola (i) y Eva Azoulay (c), durante la visita a las instalaciones de ITP Aero
En clave de proyecto empresarial, contar con paz social siempre es una garantía, más aun en estos casos de crecimiento acelerado y vocación de innovación para responder a la demanda de reducción de emisiones del sector.
El plan de expansión ancla en cierto modo para unos años al socio principal de la compañía Bain, al que se le da un horizonte de salida de la compañía como pronto en 2030.
Como señalaba en Crónica Vasca recientemente el consejero de Industria, Mikel Jauregi, el Gobierno vasco sigue de cerca las evoluciones de una de sus participadas estrella aunque a la vez reconoce que ganar cuota en el accionariado de la compañía puede ser inasumible económicamente si como se espera el fondo opta por vender hacia el final de la década.