Bacalao seco salado en pescadería. Adobe Stock
Noruega da una lección a España: el bacalao no se tapa con salsas, el secreto está en el pescado, el aceite de oliva y la sal justa
Aunque ambos territorios comparten una larga tradición ligada al bacalao, las recetas vascas y nórdicas se distinguen en el uso de sus ingredientes y técnicas.
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El bacalao es un manjar muy preciado en los lugares del norte de España por su ubicación frente al Cantábrico, sobre todo en Euskadi. También lo es en los países nórdicos, sin embargo, no en todos los lugares se prepara de la misma manera.
Aunque ambos territorios comparten una larga tradición ligada al bacalao, las recetas vascas y nórdicas se distinguen en el uso de sus ingredientes y técnicas. En Noruega, su tradición apuesta por recetas sencillas centradas en la calidad del pescado y el producto, sin tanta elaboración de salsas.
El truco de Noruega
Para preparar un delicioso bacalao noruego fresco al horno se requiere una cola de bacalao noruego fresco, cuatro dientes de ajo, un vaso de vino blanco, un vaso de aceite de oliva virgen extra, seis patatas, un par de cebollas amarillas, un limón, sal, una ramita de tomillo seco y pimienta.
Comenzamos pelando y cortando las patatas en rodajas. Hacemos los mismo con las cebollas. En una sartén, echamos un poco de aceite, salteamos las patatas y las cebollas con el ajo y dejamos que se cocinen unos 10 minutos.
Ponemos las patatas en una fuente para el horno y colocamos sobre las patatas el bacalao. Lo salamos y agregamos el limón partido en cuartos y un poco de tomillo por encima.
Acto seguido, precalentamos el horno a 220 grados y lo metemos en el horno una media hora aproximadamente. Vertemos el vino por encima cuando pasen 10 minutos. Para saber si el bacalao ha quedado debidamente cocinado, metemos la punta del cuchillo en este y, si entra fácilmente hasta la espina, significa que está perfecto. Por último, adornamos con tomillo y romero y servimos.
De esta manera, obtendremos un pescado elaborado de una manera diferente a como se prepara en Euskadi, priorizando el producto en lugar del acompañamiento o la salsa y capaz de sorprender a todos los comensales alrededor de la mesa. Un plato muy nutritivo, fresco, sabroso e ideal para cualquier época del año.