Durante la semana pasada se extendió por las redes sociales un temor entre los activistas más contrarios al independentismo y algunos del PNV a partir de una entrevista realizada al coordinador general de EH Bildu en la que el periodista le preguntaba (no sabemos con qué intención) si tenía intención de ser candidato a lehendakari. La respuesta no dejo indiferente a sus detractores, aunque en realidad Otegi no dio ninguna exclusiva al respecto, simplemente afirmó que, si las bases de EH Bildu consideraban que tenía que ser el candidato, lo sería.

No parece que Otegi pueda tener muchos problemas en ser el candidato de EH Bildu ya que tiene varios factores a su favor y bastante importantes. En primer lugar, una valoración muy alta entre sus militantes para los cuales es un líder destacado y de mucha legitimidad. Además, la militancia de EH Bildu (como la mayor parte de las militancias de izquierdas) es muy vanguardista, lo cual quiere decir que, si Otegi es propuesto por la estructura de la coalición, lo más posible es que sea el candidato aunque se presenten otros candidatos o candidatas alternativos dentro de la coalición.

Los estatutos de EH Bildu facilitan la conformación de candidaturas al margen de las propuestas que puedan surgir de la Mesa Política de la formación abertzale, pero raro sería que uno de esos candidatos obtuviese la victoria por encima de un candidato del peso de Otegi al que además apoya la propia estructura interna.

Raro sería que uno de esos candidatos obtuviese la victoria por encima de un candidato del peso de Otegi al que además apoya la propia estructura interna

La pregunta más importante no sería la que acabo de resolver en estos párrafos anteriores, porque, aunque tenga todas las facilidades internas posibles para ser candidato, son las condiciones externas (es decir la arena electoral más amplia) la que hace su candidatura difícil, aunque no imposible.

EH Bildu ya no es esa formación política que hacía caso solo en exclusiva a su militancia al ser esta muy similar a su grueso de votante. Si algo han demostrado las últimas citas electorales es que EH Bildu ha ampliado de una manera muy efectiva la heterogeneidad de sus votantes y eso hace más compleja la decisión sobre a quién se encarga una candidatura dentro de la coalición. Por tanto, la pregunta oportuna para saber si Otegi será candidato o no es ¿Puede Otegi ser lehendakari?

EH Bildu ha ampliado de una manera muy efectiva la heterogeneidad de sus votantes y eso hace más compleja la decisión sobre a quién se encarga una candidatura dentro de la coalición

En política los imposibles no existen, más bien son improbables y este parece uno de ellos. Intentaré argumentar mi afirmación.

Es cierto que en Euskadi la importancia que el elector parece dar al candidato a la hora de decidir su voto es muy pequeña, aunque en los últimos tiempos esa importancia ha ido creciendo. Sin embargo, aunque los votantes no declaren abiertamente que el candidato o candidata es importante, a la hora de tomar su decisión, lo es.

En esto Otegi tiene un factor a favor de su candidatura. Si acudimos al último sociometro vasco en el que se preguntaba sobre la valoración de los líderes políticos en la que aparecía Otegi (abril de 2019), nos encontramos con que el tanto por ciento de los entrevistados que aprueba la labor del político abertzale es 36%. Cualquier experto diría que no es un gran porcentaje, pero si nos vamos a las segmentaciones por voto, veremos cómo Otegi tiene una valoración especialmente alta entre los votantes de EH Bildu (84%).

Esto confiere a Otegi de una herramienta fundamental para afrontar una campaña electoral, un ejército de posibles fieles dispuestos a difundir el mensaje del candidato, defenderlo a capa y espada de posibles ataques y votarle a pesar de posibles errores que pueda cometer. Cualquier líder político quiere y desea esos números entre sus votantes, de hecho, en la misma encuesta solo el Lehendakari Urkullu tiene unos números similares (89%) cuando el resto de líderes se queda muy por debajo en la valoración que hacen sus propios votantes, ni siquiera líderes históricos como Alfonso Alonso (56%) o Idoia Mendia (45%) se les acercan a esos números.

Otegi cuenta con una herramienta fundamental para afrontar una campaña electoral, un ejército de posibles fieles dispuestos a difundir el mensaje del candidato

Como ya digo esos números son importantes, pero no definitivos. El otro elemento importante es el contexto electoral. Esta encuesta es de 2019, todo un mundo en lo electoral. Ni Euskadi ni EH Bildu están en el mismo momento. De hecho, la coalición goza de una buena salud en encuestas y resultados recientes, pero lo hace precisamente porque ha conseguido algo que Otegi no puede aportar como candidato y como ya digo, es fundamental para ganar unas elecciones: simpatía entre los votantes de otros partidos.

Otegi tiene muy buena valoración entre los propios, pero mala o muy mala valoración entre los votantes de otros partidos. EH Bildu necesita atraer votantes de otras formaciones y con Otegi como candidato eso parece más complicado, ya que sus valoraciones entre votantes del PNV (46%), Podemos (53%), PSE (27%) y PP (10%), distan mucho de las aprobaciones de Urkullu en esos mismos partidos, donde en aquella encuesta de 2019, más de la mitad de los votantes de cualquier partido daba el aprobado al Lehendakari.

Otegi tiene muy buena valoración entre los propios, pero mala o muy mala valoración entre los votantes de otros partidos

Eh Bildu hará sus estudios y encuestas y, a pesar del tiempo transcurrido y una nueva coyuntura, los datos serán similares a los de la encuesta aquí comentada y la conclusión a la que llegaran parecida: Si quieren tener opciones reales de ganar las autonómicas de 2024, Otegi no es la mejor opción posible, su candidatura no atrae votos suficientes como para dar la victoria.

Mientras solo tienen que dejar correr el rumor y la posibilidad, eso les da minutos en los medios y protagonismo y si algo ha quedado claro a lo largo de los años es que el único que siempre gana cuando Otegi es el protagonista es el propio Otegi, y por tanto EH Bildu.

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