Imanol Pradales.
El Gobierno vasco apuesta por Bilbao y San Sebastián como sede conjunta para el Mundial de 2030
El lehendakari, Imanol Pradales, pidió "tranquilidad" mientras que continuaba el análisis técnico sobre las condiciones exigidas por la FIFA, que llegó a generar dudas en torno a las instituciones vizcaínas y guipuzcoanas
Las nuevas condiciones de la FIFA dejan en el aire la presencia de San Sebastián y Bilbao en el Mundial 2030
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Euskadi quiere formar parte del Mundial de 2030. Después de unas semanas de incertidumbre respecto a si finalmente Bilbao y San Sebastián serían sede del torneo internacional, el Gobierno vasco apuesta por ambas ciudades como sede conjunta, tal y como dejó claro el lehendakari, Imanol Pradales, el pasado mes de mayo tras afirmar que la decisión sería "colectiva", pensando en el bien de los dos territorios.
De esta manera, Athletic Club y Real Sociedad, equipos que juegan en San Mamés y Anoeta respectivamente, han trasladado a FIFA un documento oficial en el que comunican su voluntad de continuar en el proceso para ser sede, a través de una candidatura conjunta de las ciudades para que ambos estadios sean sede única y se jueguen dos partidos en cada estadio.
La Diputación Foral de Bizkaia, mediante un comunicado, ha asegurado que esta presentación se ha llevado a cabo cumpliendo los plazos establecidos en el proceso de selección de sedes "después de que las administraciones implicadas hayan realizado los pertinentes estudios y análisis de acuerdo con las exigencias y condiciones de la organización, y anteponiendo el interés general y la perspectiva de país en la toma de decisiones".
El resto de informes, en verano
Entre los puntos que ambas provincias han analizado con detalle junto al Gobierno vasco, han sido "algunos costes económicos muy elevados". Ya lo adelantó la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno del Gobierno vasco, María Ubarretxena: las condiciones que la FIFA impone a las sedes elegidas (un total de 11) conlleva un notable impacto económico, logístico, técnico y de seguridad que deben ser valorados.
Por otro lado también las exigencias para demostrar la capacidad de celebrar eventos internacionales en las sedes, la necesidad de modificar aspectos normativos; la exigencia de nuevas inversiones en los estadios y en los territorios, la no inclusión de las lenguas cooficiales en Euskadi, la no realización de otros eventos en las ciudades-sede durante las fechas de la competición, y determinadas exclusividades para la empresa organizadora del Mundial.
En teoría, a finales de mayo han entregado a la FIFA un nuevo informe de viabilidad con lo que acreditan su capacidad para ser sede de un Mundial de fútbol. Un informe donde se evalúan los costes y el modelo de gobernanza que se aplicaría. El resto de los informes, en cambio, se presentarán a partir de este verano. Toca ver si Bizkaia y Gipuzkoa, tras un periodo de reflexión, continúan hacia adelante con el proceso o si, por el contrario, optan por dar un paso a un lado.
San Mamés y Anoeta optan a ser sedes del Mundial 2030.