El pueblo más pintoresco de Álava.

El pueblo más pintoresco de Álava. iStock

Sociedad

El pueblo más pintoresco de Álava con restos medievales: ideal para una escapada esta primavera

Este pueblo, originado por el rey Sancho de Navarra 'El Sabio' en 1182, es perfecto para que el turista pueda viajar al pasado a través de sus históricas construcciones. 

15 febrero, 2024 11:31

Con la subida de las temperaturas y la primavera a la vuelta de la esquina apetece realizar cualquier escapada a pueblos increíbles y con mucha historia detrás. España cuenta con más de 8.000 municipios, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) impresionantes para pasar el fin de semana. 

La Comunidad Autónoma española con más municipios es Castilla y León con 2.248. Euskadi alberga bastantes menos, unos 252 en total, pero cada uno de ellos guarda mucho encanto y merece la pena ser visitado y estudiado. Pese a que los turistas se suelen decantar por las provincias de Bizkaia y Gipuzkoa por ser más conocidas, la de Álava esconde maravillas

Antoñana: el pueblo más pintoresco de Álava

El pueblo de Antoñana, a 35 minutos de la capital vasca de Vitoria-Gasteiz y que limita con Navarra, tiene su origen en la Edad Media. En esta época, según la web de Turismo Euskadi, era costumbre rodear el lugar con murallas para que los vecinos pudieran defenderse. Esta se fue fusionando con los hogares del pueblo, con el paso del tiempo, convirtiéndose en un muro en el interior de estas casas. En la actualidad se conserva una de las puertas más antiguas que tuvo la localidad en un principio, la puerta del sur, y un cubo en la zona oeste. En ello reside su encanto.

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Este pueblo, originado por el rey Sancho de Navarra 'El Sabio' en 1182 según la web de Turismo Vasco, es perfecto para que el turista pueda viajar al pasado a través de sus construcciones medievales e históricas. Su calle principal, que une las dos antiguas entradas de la villa, no defrauda. Tampoco lo hace su centro urbano con sus pasadizos estrechos que permiten empaparnos de la belleza del lugar. 

Una construcción con mucho encanto es la iglesia de San Vicente. Una iglesia del siglo XVIII en el interior de las murallas y construido encima de la que fue la antigua iglesia-fortaleza de la villa. Los turistas no deben perderse tampoco la ermita de Nuestra Señora del Campo, del año 1951 y que contiene restos de la ermita del siglo XIII, a las afueras y cerca de la cascada de Aguake. Además, Antoñana cuenta con varias casas-torre y palacios, como el palacio de Elorza y la casa-torre de Hurtado de Mendoza, a base de una piedra y madera que vuelven el lugar hermoso. 

Los amantes de la naturaleza podrán realizar un paseo al lado del río Ega, uno de los mejores puntos para ver la muralla. Asimismo, podrán visitar la vía verde del ferrocarril vasco-navarro, que era el antiguo recorrido que hacía el ferrocarril conocido como el 'trenico'. Es una de las excursiones más demandadas. 

La cascada de Aguake.

La cascada de Aguake. Ignacio Sedano Flickr

Cerca de Antoñana se halla la cascada de Aguake, una de las más llamativas de Euskadi. El paseo hasta el lugar es precioso, ya que permite a uno rodearse de los bosques y de los preciosos ríos de la montaña alavesa. Así como el Parque Natural de Izki, bordeado por montañas y perfecto para conocer los ríos, montes, animales, bosques y las cuevas de Laño, Faido y Marquínez.