La nueva pastelería del centro de Bilbao. @elbollodebilbao vía Instagram
Confirmado: abre una nueva pastelería en el centro de Bilbao que revoluciona el postre vasco de toda la vida
El local homenajea al muy querido dulce bilbaíno y lo reinventa por 2,20 euros sin dejar de lado su esencia e incorporando nuevos sabores.
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Bilbao acaba de abrir las persianas de la nueva pastelería Botxito, en la calle Sombrerería 3 del Casco Viejo. Un local con obrador propio que revoluciona el tradicional bollo de mantequilla gracias a los nuevos sabores.
Botxito homenajea al muy querido bollo de mantequilla y lo reinventa por 2,20 euros sin dejar de lado su esencia e incorporando nuevos sabores, como el pistacho, Oreo, Kinder, avellana y Lotus. Unos sabores que responden a la demanda de un público joven.
Esencia de siempre, sabores nuevos
La calle más transitada del Casco Viejo acaba de dar la bienvenida a un local que promete con obrador propio. Botxito es uno de esos comercios que se basan en la seña de identidad de la capital vizcaína para seguir regalando los momentos más dulces adaptándose a los nuevos tiempos.
Una pastelería que prepara sus bollos de forma artesanal y a diario, y donde los clientes los pueden encontrar recién hechos desde las 9.00 horas de la mañana hasta las 20.00 horas cada día de la semana.
Es la infancia de los bilbaínos modernizada. Este desayuno y merienda de los vascos lleva décadas alegrando los paladares. Pero el bollo de mantequilla, icono de Bilbao, lleva dejando huella en la ciudad desde el siglo XVIII, según confirma La Vanguardia en su artículo Los mejores bollos de mantequilla de Bilbao.
Fueron dos primos suizos, Francesco Matossi y Bernardo Pedro Franconi, quienes llegaron a Bilbao para hacer su magia y quienes introdujeron los bollos suizos en su pastelería del Casco Viejo.
Al poco tiempo, estos abrieron el Café Suizo en la Plaza Nueva y, después del boom de este dulce, los dos apostaron por expandir su negocio por todo el país bajo el nombre de Matossi & Franconi y Cía. Así se dieron a conocer por todo el país.
Aún no se sabe quién rellenó el bollo, sin embargo, se suelen citar las recetas del siglo XX del restaurante El Amparo y la de María Mestayer, conocida como la Marquesa de Parabere y pionera de la gastronomía vasca.
El Correo, en su artículo El bollo de mantequilla vino de Suiza a Bilbao, expone que cuando los suizos se establecieron en el Botxo en 1800, no solo trajeron la receta del bollo, sino una "inusual querencia por la mantequilla".
"La manteca de vacas, que así se llamaba entonces, entraba en la composición de muchos postres suizos y era el elemento esencial de la Buttercreme o crema de mantequilla que, con o sin adición de merengue, adornaba sus tartas y que hoy en día constituye el relleno fundamental de nuestro bollo", añade el medio.
Hoy se le denomina 'bollo de mantequilla', pero no figura de esta manera en la hemeroteca vasca hasta el año 1959: aparece como 'bollo con mantequilla'. El 'de' nació en la década de los 70.
Hoy se pueden localizar los bollos de mantequilla en cada rincón bilbaíno, desde Arrese y La Suiza hasta la famosa Martina Zuricalday, que conquista a los vecinos con sus bollos y quien enamoró en su día a los reyes María Cristina y Alfonso XII gracias a los chocolates y azucarillos. También al rey Alfonso XIII y a la reina Victoria con los dulces de Bilbao.