El acusado, Jon Perurena, posa en la entrada de la Audiencia de Gipuzkoa antes de arrancar el juicio contra este profesor, para el que la Fiscalía solicita penas que suman 22 años de cárcel, acusado de solicitar favores sexuales a tres alumnas menores de edad de un centro educativo de Irun Efe
El juicio a un profesor de Irun que se enfrenta a 22 años de cárcel por ofrecer dinero a cambio de favores sexuales a 3 alumnas
El acusado niega los hechos mientras que antiguas alumnas los refrendan y aseguran que "ponía porno en clase"
Jon Perurena, profesor de un colegio de Irun actualmente en libertad, se enfrenta a penas que suman 22 años de cárcel por ofrecer presuntamente retribuciones económicas a cambio de actividades sexuales, y así ha corroborado la pena la Fiscalía este miércoles.
El profesor está acusado de comportamientos inadecuados de índole sexual, concretamente por dos delitos de acercamiento sexual a través de internet, un delito de exhibicionismo y un delito de amenazas condicionales atenuadas.
Los hechos en cuestión ocurrieron hasta en tres ocasiones, con tres alumnas diferentes, que aseguran que recibían mensajes por Instagram con alto contenido sexual, subidos de tono e inadecuados como "tú de mayor vas a ser un bollito" o "¿tú qué talla de sujetador utilizas?" y que dicho profesor ponía videos porno en clase, además de proposiciones de favores sexuales a cambio de regalos y dinero.
Así lo explicó una de las víctimas este martes ante los medios de comunicación y a quien refutó el acusado asegurando que los mensajes eran hacia él: "Hazme un regalo, yo te voy a dar una noche loca" o "si no me das un chupachup, te voy a chupar otra cosa". En este sentido, el abogado defensor solicita la absolución al considerar que el procesado tenía únicamente una relación de "amistad" con las víctimas.
El acusado, Jon Perurena, posa en la entrada de la Audiencia de Gipuzkoa antes de arrancar el juicio contra este profesor, para el que la Fiscalía solicita penas que suman 22 años de cárcel, acusado de solicitar favores sexuales a tres alumnas menores de edad de un centro educativo de Irun Efe
Juicio contra el profesor
Es la Fiscalía de Gipuzkoa quien ha instruido el caso a puerta cerrada y cuyo órgano ha regulado hoy la última cita del juicio en la que han tomado palabra las dos acusadas que no habían declarado hasta ahora y el profesor, quien había pedido declarar el último, así como dos profesoras y testigos propuestos por la defensa.
Pese a este último juicio, la Fiscalía ha mantenido la pena de 22 años a la que venía apuntando inicialmente al considerar "proporcionada" la calificación de los delitos de los que se le acusa a la "gravedad de los hechos" que considera "suficientemente probados".
Sin embargo, las dos profesoras que han declarado como testigos de la defensa han destacado que "llamaba la atención" que alumnas "estaban siempre" esperando al procesado, al que rodeaban "como gaviotas en la playa" y que "incluso se peleaban y competían entre ellas para ver quién era la novia" de este. En este sentido, han asegurado que si hubieran visto algo "raro" en el comportamiento de su compañero, lo habrían trasladado a Dirección, pero que en realidad desconocían la actividad del acusado en Instagram.
Sentencia final
"Hay un límite entre lo que es un profesor cercano y un comportamiento que trata de llevar a las mejores a un entorno sexualizado", asegura Jorge Bermúdez, fiscal del órgano dictaminante, quien asegura que lo shechos están "suficientemente" probados ya que las victimas han aportado pantallazos de las conversaciones "antes de que fueran borradas" por el acusado quien, indican, cambio de terminal y sistema operativo poco antes de ser detenido.
En las declaraciones del juicio celebrado asimismo el pasado martes también hablaron dos docentes del centro como testigos, además de la directora del centro y un inspector de educación, quienes corroboraron haber visto los mensajes que enviaba a las tres alumnas.
Todo ello ha llevado al fiscal Jorge Bermúdez a sentenciar una pena de 22 años de prisión.
Vista de la Audiencia de Gipuzkoa donde este martes arranca el juicio contra un profesor para el que la Fiscalía solicita penas que suman 22 años de cárcel, acusado de solicitar favores sexuales a tres alumnas menores de edad de un centro educativo de Irun Efe
Detalle del caso
Los hechos se remontan al curso 2023-2024 cuando las víctimas tenían 13, 14 y 15 años. A lo largo del curso, según la versión del Ministerio Público, el profesor habría "buscado la compañía y cercanía" de las tres víctimas mediante una nueva cuenta con pseudónimo en Instagram, según ha confirmado la Ertzaintza, mediante la cual se comunicaba con ellas.
Un agente del cuerpo policial ha confirmado además la existencia de conversaciones con las perjudicadas a las que les indicaba que tenían que borrar los mensajes, que no debían contar nada a nadie y a quienes les preguntaba si sus padres les revisaban el móvil.
El caso se dio a conocer en diciembre de 2023 cuando varios alumnos dieron a conocer el caso y que ha sido instruido concretamente por la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa.
El inculpado, que en el momento de los hechos estaba al cargo del aula de diversificación curricular, ya tenía antecedentes, ya que en 2018 el departamento de Educación abrió un expediente disciplinario contra este profesor en otro instituto. En este caso se trataba de "conductas inadecuadas" con los alumnos con los cuales mantuvo "conversaciones subidas de tono".
El acusado, Jon Perurena, posa en la entrada de la Audiencia de Gipuzkoa antes de arrancar el juicio contra este profesor, para el que la Fiscalía solicita penas que suman 22 años de cárcel, acusado de solicitar favores sexuales a tres alumnas menores de edad de un centro educativo de Irun Efe
"No solo son menores y, por tanto, intangibles desde el punto de vista del abordaje sexual, sino que además son vulnerables", ha insistido el fiscal al considerar que las víctimas estaban en un aula de diversificación curricular.