Primera sesión del juicio con jurado popular al presunto asesino (en la imagen) de Maialen Mazón, la mujer de 32 años que estaba embarazada de gemelos en el momento de su asesinato en mayo de 2023.
El terrible testimonio del crimen machista que se juzga en Vitoria: "Maialen agarraba la silla de su hija"
Las acusaciones piden 45 años de cárcel para el acusado y su defensa quiere la absolución por una "desconexión brusca de la realidad"
Jurado popular y más de cuarenta testigos: así será el juicio por el crimen machista de Vitoria
Un testimonio terrible, de esos que dejan huella, se ha escuchado este martes durante la segunda sesión del juicio por el crimen machista de Vitoria. Una mujer de 32 años, Maialen Mazón, fue asesinada en 2023 en un apartahotel de la capital de Euskadi.
El hombre que encontró el cadáver de la víctima ha explicado que ella murió agarrada a la silla de su hija de dos años y medio -que estaba con ella cuando murió y que resultó ilesa-.
En la Audiencia Provincial de Álava se juzga a Jaime R., acusado del asesinato de su pareja al asestarle 13 puñaladas. Ella estaba embarazada de gemelas en el momento de su muerte.
Tal y como recoge Efe, el crimen se cometió en la tarde del 27 de mayo de 2023 en un apartahotel de la capital alavesa pero no fue descubierto hasta el día siguiente. La hija en común de dos años permaneció sola junto al cadáver de su madre 18 horas.
Durante ese tiempo familiares de Maialen trataron de contactar con ella y al no conseguirlo se preocuparon. La pareja sentimental del padre pidió a sus hijos la mañana siguiente al crimen que trataran de localizarla y, tras buscarla por la calle, finalmente acudieron al apartahotel.
Agarrando la silla
El primero en subir a la habitación fue el hijo pequeño, que día antes había iniciado una relación con la joven y que al encontrarse con la escena del crimen salió "gritando". Subió entonces su hermano mayor, que vio a Maialen "tirada en el suelo agarrando la silla de la niña", según ha declarado este martes en el juicio.
Este hombre, que trabaja en Osakidetza, comprobó que la mujer no tenía signos vitales y se acercó después a la cuna, donde la niña estaba dormida y en buen estado, aunque "meada hasta arriba" por el tiempo que había pasado sola.
El testigo ha explicado que su hermano "se estaba ilusionando" con la incipiente relación con Maialen, que según ha dicho, le había comunicado su intención de poner fin a su matrimonio con el acusado.
Los dos hermanos han necesitado tratamiento psicológico tras lo ocurrido: "A día de hoy la escena del crimen se me aparece cada día", ha dicho el mayor. El menor dijo ayer en la primera sesión del juicio que Maialen y él habían empezado a enamorarse.
Gritos
También ha declarado el huésped de una habitación de la misma planta del apartahotel de Vitoria-Gasteiz, en el que se alojaba y fue asesinada Maialen. Este testigo ha declarado que cuando esa tarde iba camino de su estancia, oyó gritos e insultos en el pasillo, en el que además había una mochila tirada.
Según refiere Europa Press, esta persona ha explicado que el día de los hechos, alrededor de las siete de la tarde, vio una mochila tirada en mitad del pasillo y escuchó gritos de una mujer y un hombre procedentes de una de las habitaciones.
La declaración de este testigo se ha llevado a cabo a través de videoconferencia en la segunda jornada del juicio por este caso, que se celebra en la Audiencia Provincial de Álava y en el que están llamadas a declarar once personas.
Dos camareras han relatado que días antes del crimen cuando la pareja acudió a sus respectivos locales ella estaba "muy enfadada e inquieta" y la vieron "secándose las lágrimas" mientras que él se mostraba "insistente, pesado". A una de ellas le llamó atención que pese a su embarazo ella bebiera vino y fumara "un cigarro tras otro".
Las acusaciones piden para él 45 años de cárcel, al considerar que cuando acuchilló a Maialen lo hizo "con intención de matarla" y era "plenamente consciente de sus actos".
Por el contrario, la defensa reclama la libre absolución, puesto que argumenta que cuando acuchilló a Maialen, el acusado sufría una "desconexión brusca de la realidad".