Movilizacin de los trabajadores de Ibermtica en Bilbao / CV

Movilizacin de los trabajadores de Ibermtica en Bilbao / CV

Empresas

La primera huelga en Ibermática deja un "amplio seguimiento" según los sindicatos

Los sindicatos piden a la dirección que vuelva a sentarse para negociar el convenio con concentraciones y piquetes en Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Madrid

3 noviembre, 2022 12:05

Tras el fracaso de la negociación en el SIMA, los sindicatos han comenzado este jueves las movilizaciones en Ibermática. La de hoy es la primera jornada de huelga de una serie de tres convocatorias adelantadas por 'Crónica Vasca' y que culminarán dentro de una semana, el día 10. Este jueves los sindicatos se han movilizado en San Sebastián, Vitoria, Bilbao y Madrid para protestar contra la negativa de la firma guipuzcoana a pactar un nuevo convenio laboral.

La última propuesta sindical pasaba por una subida salarial diferenciada según lo que la parte social estima que es el salario medio de Ibermática: 27.000 euros anuales. Quienes cobrasen por debajo de esa cifra percibirían un 3,5% de subida salarial en 2022 frente a los que perciban más de esa cantidad anual por parte de la empresa, que verían incrementado su salario en un 2,5%. En 2023 la subida volvería a estar diferenciada, con 3,5% para los empleados de menos de 27.000 y un 3% para quienes cobren más. Finalmente, en 2024 y 2025, la subida sería igual para todos: de un 3,5%.

Pancarta en referencia a Ayesa durante la concentración de los trabajadores de Ibermática en Madrid / Comité Intercentros Ibermática

Pancarta en referencia a Ayesa durante la concentración de los trabajadores de Ibermática en Madrid / Comité Intercentros Ibermática

Las concentraciones ha contado con menciones explícitas a la reciente compra de Ayesa, que algunos centrales han interpretado como una operación que precarizaría la situación laboral de la compañía. Entre gritos de 'Ayesa, escucha, Ibermática está en lucha', Juan Antonio Terán, delegado de CCOO en la empresa, ha asegurado que la operación sí que ha podido influir, pero ha denunciado que la dirección "nunca ha tenido la voluntad de negociar" el nuevo convenio colectivo, con el colapso de la 'tregua' laboral tras el fracaso de los intentos de mediación en el SIMA.

Fuentes sindicales todavía no aportan una cifra de seguimiento concreta de esta primera huelga pero sí hablan de "amplio seguimiento" de los paros, con concentraciones "muy respaldados" y, en el caso de Vitoria, con "apenas cuatro o cinco trabajadores" entrando a trabajar. En Madrid la concentración frente a la sede de Ayesa ha sido muy numerosa y, además, ha coincidido con las movilizaciones de UGT y CCOO bajo el lema 'Salario o conflicto' en la capital.

Concentración de los trabajadores de Ibermática en Vitoria / CV

Concentración de los trabajadores de Ibermática en Vitoria / CV

Servicios mínimos en Osakidetza y Euskotren

En cualquier caso, la amplia extensión del teletrabajo en la empresa hace más complicado aportar una cifra de seguimiento. Tampoco se conoce por el momento si el paro está teniendo afección en sectores clave de la administración, banca o industria, clientes de Ibermática. La orden se servicios mínimos del Gobierno vasco contempla como tareas esenciales en este caso la aplicación para el suministro de recetas (eRezeta), los servicios críticos de Euskotren o garantizar la normalidad en Osakidetza. Para estos casos Lakua indica que debe asegurarse el volumen de personal trabajando similar el de un día festivo.

Los sindicatos confían en que los paros faciliten un acercamiento de posturas antes de que concluyan las movilizaciones y por eso la segunda jornada no será hasta el próximos martes. El comité defiende que la suspensión de las anteriores movilizaciones se hizo precisamente como gesto de voluntad negociadora y lamenta que, en cambio, Ibermática rehusara siquiera trasladar una oferta en la sede del SIMA. Por el momento Ayesa no está participando en las negociaciones del convenio. La operación de compra, más allá de críticas y cánticos, es uno de los elementos que preocupa a los sindicatos, que reclaman firmar las condiciones laborales más a largo plazo para evitar cambios cuando se produzca el aterrizaje oficial del nuevo propietario.